miércoles, 6 de marzo de 2019

Catástrofe sin margen para el duelo . R. Madrid 1 - Ajax 4

   Aunque todos veíamos que tras quedar apeados en La Copa y en la Liga, especialmente en el último de los enfrentamientos con el eterno rival, el equipo no estaba para muchas hazañas; sin embargo, pensamos que en Champions y con un resultado tan propicio serían capaces de presentar otra cara. O al menos teníamos esa esperanza.
  Tras un comienzo esperanzador con un cabezazo al palo de Varane y una fuerte presión blanca que permitió el control del juego; llegó el inicio de la pesadilla. De la mano de Kroos y Nacho, dos de los jugadores que están en peor estado de forma, los holandeses se pusieron por delante en el marcador. 
  Sin entrar en el relato pormenorizado del encuentro, el equipo tiró más de corazón que de juego, se vio desbordado en todo momento por los contragolpes que el centro del campo y la defensa no supieron atajar. De haber tenido más acierto de cara a portería, el resultado habría sido más abultado.
  A los dos palos en momentos clave del partido hay que sumar las dos lesiones de Lucas Vázquez y Vinicius; los dos jugadores más en forma del equipo desde hace bastante tiempo. La entrada de Bale resultó fría en la tónica de sus aportaciones últimas, y sí que vimos a un Asensio con más ganas. Su gol fue un destello de esperanza que en tan solo unos segundos se desvaneció merced al cuarto del Ajax.
  El análisis de lo sucedido puede estar influido o contaminado por los resultados previos en Copa y Liga, pero la realidad de lo vivido en Amsterdam en el partido de ida nos descabalga de esta idea. Hay que recordar que en aquel partido lo único positivo fue el resultado. El equipo se vio más desbordado de lo que estuvo ayer. Ah, y con Sergio Ramos en el campo. Lo digo porque hoy hay muchos que consideran una cuestión clave su ausencia de ayer. Sin duda fue un error provocar aquella tarjeta voluntariamente si, como parece, lo hizo de acuerdo con Solari. Y aquí entramos de lleno en la cuestión del entrenador.
   Una vez demostrado que no han sido sus derrotas previas las que condujeron a la catástrofe final, podemos decir que es en estos dos encuentros donde se han evidenciado las carencias de Solari como entrenador de este equipo. En primer lugar, por no haber preparado bien el partido de ida: ya tuvimos una suerte increíble, pero el equipo se vio incapaz de controlar el encuentro. En segundo lugar, porque tampoco ha leído bien el partido de vuelta. Al autorizar la tarjeta de Ramos, estaba minusvalorando al rival que acababa de darle un espectacular repaso. Ayer no preparó tampoco bien el encuentro. Su táctica consistió en presionar al contrario hasta la asfixia. Pero él debería conocer bien si sus jugadores están en un estado de forma como para aguantar noventa minutos a ese ritmo. Se le presentó un problema en el lateral derecho y, en lugar de reforzar y fijar a Carvajal en su posición, permitió que este perdiera la misma; apareciendo en posiciones insólitas en el lateral izquierdo cuando el pobre Modric tenía que tapar su banda. Así llegó el segundo que dejó K.O. al equipo. Alineó a jugadores que no están en condiciones físicas y anímicas, como por ejemplo Kroos, o Nacho. Dejó a Mariano en la grada; jugador que puede proponer algo en un momento de necesidad, tal como se produjo ayer tras las lesiones de Vinicius y Lucas. De Isco no hablamos, pero poner a Valverde con el partido resuelto en el minuto 87 fue el remate. En definitiva, un desastre de planificación. Y eso sin saber (sin quitar un ápice de responsabilidad a los propios jugadores) por qué este año hay tantos jugadores irrecuperables para la causa: Isco, Bale, Marcelo 
 "Estamos haciendo una temporada de mierda" fueron las palabras de Carvajal al término del partido. Desde luego es una autocrítica expresada como un exabrupto probablemente muy en caliente, pero es más bien la expresión de la impotencia y la incompresión de lo que está sucediendo a lo largo de toda la temporada. 
   La temporada no ha terminado todavía. Quienes crean que estamos clasificados para la siguiente Champions se equivocan mucho. Es imprescindible estar entre los cuatro primeros, y la trayectoria en Liga no indica que se vaya a alcanzar sin poner toda la carne en el asador.
   El hecho de que a todos (jugadores, entrenador, club) interese sobremanera esta clasificación, quizá la haga posible; pero no pueden descuidarse ni un minuto. Interesa a los jugadores que se tengan que marchar porque podrán tener mejores clubes y mejores contratos; interesa a los jugadores que se queden porque podrán jugar la Liga de Campeones la próxima temporada; interesa al entrenador porque su nombre no quedará tan marcado; e interesa al club porque sin ella será difícil traer a jugadores de alto nivel.
   No hay margen para el duelo, porque de lo contrario sí que será "una temporada de mierda".

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