Mostrando entradas con la etiqueta Jugadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jugadores. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Modric, un modelo a seguir

    Le debía este blog una entrada a Modric, no solo por la importancia e influencia en el juego del equipo sino por ser un ejemplo de seriedad en el trabajo, no en vano casi siempre lo encontramos en un gran estado de forma, no le conocemos conflictos internos ni externos, ni dentro ni fuera del campo.
     Hablar de Modric como jugador es hablar de equilibrio, es hablar de seguridad, es hablar de velocidad, es hablar de precisión,  es hablar de adaptación... 
    Recuerdo que precisó de un curso casi completo para tomar las riendas del equipo, pero a partir del final de la temporada en que aterrizó en Madrid se hizo imprescindible para que el equipo funcionara y sobre todo para que realizara un juego más atractivo. Durante algún tiempo tuvo que adaptarse al juego de Xabi Alonso; más tarde, al situarse Kroos en la posición de medio centro defensivo, él tuvo que adaptarse a echar una mano al alemán, teniendo un recorrido mucho más largo y realizando esfuerzos excesivos en muchos de los partidos que le merman sus potencialidades atacantes.
    A Modric le puedes entregar la pelota en cualquier posición o situación del campo, él encuentra casi siempre una salida. La importancia de esta cualidad en un jugador es crucial para el equipo. De modo que si todos los jugadores tuvieran este atributo, difícilmente el equipo se vería "ahogado" en algún momento. Si la pelota le llega en defensa, encuentra salida hacia adelante; pero si le llega en el centro del campo, será capaz de imprimir velocidad en la conducción o al balón para encontrar al delantero mejor situado.
     Es de ese tipo de jugadores que estando acorralado por el contrario, con un simple caracoleo encuentra una salida con una facilidad pasmosa. Y a continuación ejecutar un pase corto o largo con precisión milimétrica, encontrando huecos a las espaldas de las defensas contrarias que nadie suele ver, ni siquiera el espectador.
     Con todo lo anterior se convierte en un ejemplo de lo que proporciona equilibrio y seguridad al equipo. Es por eso que algunos entrenadores contrarios lo tienen claro: hay que anular al croata. Y cuando esto sucede, el Madrid sufre lo indecible en la creación del juego, se atasca en la circulación y espera a que escampe la presión sobre él.
     En conclusión, Modric es el tipo de jugador que hay que buscar y "fabricar" desde las categorías inferiores. Modric no hay más que uno, pero debe ser un modelo a seguir.
    Así que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Modric es uno de los jugadores que más baratos le han resultado al equipo desde hace mucho tiempo. Chapó para el responsable de su fichaje.
    

domingo, 3 de julio de 2016

A vueltas con Casillas

   Alguno se preguntará qué hacemos aquí hablando de un jugador que ya no pertenece a la disciplina blanca. Pero las vicisitudes por las que atraviesa de nuevo, y la importancia de Casillas para el club merengue creo que bien merecen unas líneas. De alguna manera lo sucedido también salpica al Real Madrid.
   La sustitución de Casillas al frente de la portería de la Selección era algo que más tarde o más temprano tenía que abordarse. La temporada de Casillas en el Oporto al parecer no ha sido muy brillante, por ello podría entenderse que esta Eurocopa era el momento esperado, pese a que él había hecho toda la clasificación como titular. 
   Dicho y admitido esto, parece lógico que abordar la sustitución del portero que ha hecho tanto por la misma a lo largo de tantos y tantos partidos deba prepararse con un mínimo de tacto. Pues bien aquí es donde aparece la sorpresa. El seleccionador no solo no la prepara en absoluto, sino que ni siquiera lo habla con el afectado. Antes al contrario prefiere dejar que la situación se enquiste sin dar una explicación que deje clara su situación a al jugador y el papel que ha de representar en adelante.
   Algo tan sencillo y lógico en el procedimiento, si bien complejo a la hora de explicar, es lo que ha llevado al peor de los escenarios posibles para todos: jugador, entrenador, directivos. Porque de aquí parece que se ha llegado un sin fin de malas caras, incomodidades, plantes, y actitudes en el fondo bastante poco maduras que nos han traído al remate final en el que el entrenador da rienda suelta en la particular y distendida verborrea con el periodista De La Morena (encantado de la vida, por otra parte) acusando a Casillas de no haber estado muy simpático con el equipo técnico.
   No sabemos la motivación por la que Del Bosque decide dar a conocer este asunto interno y cargar de forma tan barriobajera contra un jugador emblemático de la Selección, pero en el envite creemos que el más perjudicado, al menos desde nuestro punto de vista (en contra de lo que opinan la mayoría de los periodistas de este país), es el propio entrenador. No solo porque ha actuado de un modo poco profesional al no hablar y explicarle su nuevo papel al jugador, sino porque a continuación va a un medio de comunicación a soltarlo
   Nos preguntamos si con ello lo que Del Bosque ha querido es desviar la atención sobre el enorme fracaso cosechado por la selección por segunda cita importante consecutiva. O de lo que se trataba era de proporcionar una explosiva "noticia" al periodista amigo en su despedida de la cadena Ser, de la que se desvincula justo estos días.
   Sea una u otra la razón, desde luego la jugada es magistral porque ha conseguido ambos objetivos. Durante los últimos días se habló más de Casillas que del tortazo que nos hemos vuelto a dar en una fase final. 
   En estas, nos hemos quedado probablemente sin los dos protagonistas de esta historia, que de forma natural tenía que llegar y que incluso debió llegar antes. Pero que ahora llega tarde y mal.
   Feo, muy feo lo que ha hecho Del Bosque, impropio del supuesto personaje templado y racional que a lo largo de años se ha hecho acreedor.
   Lamentamos de nuevo que Casillas haya vuelto a toparse con un entrenador con nulo tacto y malas artes a la hora de airear cuestiones tan simples como el mal humor o el cabreo natural por no jugar de uno de sus jugadores.
  A falta de que nos den más datos, contrasta el trato dispensado a Pedrito (que reventó la concentración con sus declaraciones a los medios) y el que ha recibido Casillas. Si lo que conocemos es todo, es bastante triste el final de una brillante carrera. 
   Esperemos que alguien ponga cordura a este desagradable asunto, y  Casillas tenga una despedida menos embrollada. Va a ser difícil, porque todo lo que hace es criticado una y otra vez hasta la saciedad: colgó un vídeo para intentar apoyar al equipo en horas bajas, y todos los medios le crucificaron. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Casillas.

   En este tipo de entradas suelo hacer un análisis de características deportivas que el jugador posee o las carencias que tiene, pero en esta ocasión este aspecto pasa a un segundo plano, aunque pueda estar en el origen del mismo. Haremos una breve introducción de las mismas.
   Casillas es un portero con un historial envidiable en todos los sentidos. Pero como analizaremos más adelante esto no sirve en el presente. Tiene unas cualidades extraordinarias para afrontar situaciones de uno contra uno, así como unos reflejos fuera de lo común, que unido a su agilidad e intuición en situaciones extremas le hacen salvar goles imposibles. Pero también tiene unas deficiencias importantes en un portero, su escasa estatura para hacerse respetar en su espacio, la falta de acierto en los balones aéreos, y la poca soltura en el juego con los pies.  Como en todos los jugadores, cuando el estado de forma no es adecuado aparecen más visibles los defectos que las virtudes, y eso es lo que le ocurrió hace dos temporadas y al comienzo de la temporada pasada. 
   ¿Por qué un jugador que llevaba años sin apenas altibajos en su juego, de repente se deja ir en este aspecto esencial de un deportista? Las claves de este embrollo son muy complejas. Trataremos de analizar algunas de ellas.
  Ya manifesté mi opinión al inicio de la temporada pasada de que la mejor opción para Casillas era la salida del equipo. Ancelotti consiguió a lo largo de la temporada un equilibrio que me sorprendió no sólo por lo inédito de la fórmula (el titular juega la Liga y el suplente la Copa y la Liga de Campeones), sino por los resultados obtenidos. 
    Pero la nueva temporada ha deparado unos movimientos que no han dejado satisfechos a nadie al parecer. Especialmente a algún sector del Bernabéu que parece más instalado en una trinchera. Los últimos pitos durante un partido completo no hacen sino ahondar en una herida que no se va a cerrar hasta que el entrenador lo mande al banquillo. Los pitos aumentan, no obedecen a la actuación del guardameta, ya que ayer no estuvo mal, por lo que está claro que solo persiguen ese objetivo; defenestrar a Casillas.
   El Club apostó este verano por quedarse con él en lugar de Diego López, pero lejos de calmar a los contrarios de aquél han enervado aún más los ánimos de los partidarios de éste que son coincidentes en parte con los anteriores. Así que la situación ahora ha empeorado claramente.
   Pero cabe decir que es verdad que todo esto es posible en parte porque Casillas no está en su mejor versión desde hace un año y medio. Tuvo una lesión grave para un portero, y a su vuelta se encontró con que todo lo hecho durante años en su equipo no valía para nada. Que aún habiendo sido el gran salvador (le pusieron el apelativo de "El Santo") en no pocos de los partidos y títulos obtenidos, resulta que pasa a ser suplente indefinidamente. Es decir, que dos entrenadores sucesivos le retiran la confianza en lugar de dársela como se hace con cualquier jugador más o menos de su nivel. 
    De todos es sabido la importancia que tiene la confianza del entrenador en los jugadores, especialmente en un puesto tan singular como es el de la portería. A esto se suma la coincidencia de las buenas y reiteradas actuaciones de Diego López desde la sustitución con Mourinho y posterior titularidad con Ancelotti. Así como el enfrentamiento personal con Mourinho y otros compañeros de vestuario (véase Arbeloa). Y las acusaciones de ser el culpable de filtraciones del vestuario blanco que le puso a los pies de los caballos tertulianos. Con todo obtenemos un cóctel difícil de digerir para cualquier estómago, por más fortaleza que se tenga.
    Así que continuando con el símil, Casillas tiene una dispepsia aguda que corre el riesgo de convertirse en crónica, porque se ha empeñado en seguir tomando los mismos alimentos que sabe que le sientan mal. Es decir, ha optado por seguir en el Real Madrid.
     Su reacción a las adversidades y sus caras manifiestan la tristeza que le envuelve. Y un jugador con ese estado no puede estar a pleno rendimiento. Estando en cada partido sometido a un análisis exhaustivo de sus acciones, que provocan respuestas en el público asistente al estadio y debates artificiales en los medios, resulta muy difícil salir airoso.
    Sólo le quedan tres posibilidades; esperar el encadenamiento de una serie de victorias del equipo (cosa que no parece fácil con las dudas que ofrece el propio equipo), acceder a una sustitución en el banquillo admitiendo su suplencia, y por supuesto, la búsqueda de una salida del club. Sólo así se aflojará la presión insoportable que hoy vive el jugador. 
    Ya veremos, porque este parece el cuento de nunca acabar. Alguno (véase Xabi Alonso) se va sin previo aviso, dejando al equipo tirado a falta de tres días para el cierre de los fichajes, y otros no se van ni aunque le aspen (acepción nº 3 del DRAE).

martes, 4 de marzo de 2014

Carvajal

   Todavía no entiendo por qué Ancelotti no ha incorporado como titular indiscutible a Carvajal como el lateral derecho que necesita el equipo. Sobre todo porque la alternancia con Arbeloa se nos antoja absurda desde el punto de vista estrictamente deportivo (no hay comparación). Otra historia será que los aspectos políticos del vestuario le lleven al entrenador a utilizar esa alternancia en beneficio del equipo como grupo humano. Incluso en este caso, teniendo en cuenta la posibilidad de que Arbeloa juegue de lateral izquierdo debería ser suficiente para solucionar esta contingencia para manejar el vestuario.
   Pero centrémonos en Carvajal. Tiene algunas cualidades imprescindibles para cualquier lateral. La primera, una extraordinaria velocidad, con y sin balón, lo que le hace idóneo para ganar la banda contraria y llegar hasta el fondo. Esta cualidad también le permite frenar las acometidas de extremos rápidos por su banda. La segunda, es su capacidad para ganar la banda y lanzar centros con suficiente precisión y potencia para ser aprovechado por los delanteros. Es capaz de lanzar paredes que le permiten aprovechar su velocidad y terminar centrando desde el límite con solvencia. Finalmente, es generoso en el esfuerzo durante los partidos y sostenidos en el tiempo. Su estado de forma es prolongado; no es efímero como ocurre con algunos jugadores.
    ¿Qué justifica su no titularidad? Creo que son varios los factores que no sea indiscutible en el equipo. Por un lado, su falta de peso en el vestuario. Su juventud y el hecho de que sea un recién llegado no obran en su favor. Por otro lado, la falta de continuidad en los partidos le impiden hacerse con los mecanismos defensivos, sobre todo en la coordinación de los balances con los centrales. Finalmente, su estatura algo escasa no juega a su favor, sobre todo en el juego a balón parado, que viene siendo una de los caballos de batalla de este equipo.
   El balance obra a su favor, sobre todo si como creo los aspectos más negativos de su juego serían superados con la confianza  del entrenador y la continuidad en el juego. Físicamente no va a crecer más, pero aún puede crecer como jugador si se lo permiten.
   El equipo lo necesita ya. Los defensas contrarios tienen que tener la preocupación de que su banda puede ser atacada  desde atrás. Para un equipo sin extremos natos, se me antoja imprescindible. 
    Pero a Ancelotti tengo entendido que le gustan los porteros altos. Quizá también le gusten los jugadores de campo altos, y piense que de bajitos ya está bien servido con Marcelo y Modric. Habría que recordarle que son los "bajitos" los que llevan un par de Eurocopas y un Mundial consecutivos.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Cristiano Ronaldo: turno para Ancelotti

   Acaba de renovar hace unos días, y con un horizonte de jubilación en este club.
   La importancia de este hecho me ha animado a hacer una entrada, dada la trascendencia del personaje para el equipo.
   Seré breve, ya que no hay mucho que añadir a lo dicho en la entrada del mes de abril pasado (http://elrealmadridquequiero.blogspot.com.es/2013/04/el-nuevo-cristiano-ronaldo.html), salvo constatar que seguimos manteniendo lo dicho entonces. 
   Es verdad que se merecía esta renovación, pero su personalidad debe dar alguna vuelta de tuerca más, desde mi punto de vista. 
   En el aspecto de la disponibilidad en beneficio del equipo, alguien debe convencerle de que jugar de delantero centro puede ser muy beneficioso para el equipo, máxime con la llegada de Bale y la constatación de que Benzema no es el delantero centro puro que necesitamos. Debe convercerle de que a jugar ahí se aprende con oficio y experiencia. Tiene todas las cualidades que arropan a un buen delantero centro: sentido de la anticipación, disparo fácil y demoledor, va muy bien de cabeza... quizá no esté acostumbrado a moverse en espacios pequeños o de espaldas, pero todo se aprende, sobre todo cuando se tienen unas condiciones físicas impresionantes como las suyas. Un dato positivo para mejorar esto último es su facilidad para cargar el disparo.
  Creo que esta posición solucionaría algunos problemas que tiene actualmente el equipo. Uno el del delantero centro. Retirarlo de su posición actual daría entrada a Di María que junto a Bale podrían ser muy buenos asistentes. Dos, probablemente reduciría su ansiedad de cara al gol, ya que tendría más oportunidades a lo largo del encuentro. Finalmente permitiría adoptar un dibujo más efectivo en ataque, sin perder el potencial de despliegue en el contragolpe que actualmente tiene el equipo.
   En definitiva, Cristiano es el delantero centro que todos esperamos para el Madrid, ¿quién ha de convencerle de ello? Turno para el señor Ancelotti.

lunes, 22 de abril de 2013

El nuevo Cristiano Ronaldo

   Desde que llegó al Madrid he opinado que el equipo jugaría mejor sin Cristiano Ronaldo que con él. Y  así lo he sostenido durante todo este tiempo. Pero creo que ha llegado el momento de rectificar esta afirmación. Ni que decir tiene que lo hacemos con muchísimo gusto, pues no en vano esta se produce por el cambio experimentado en su juego y personalidad que pasamos a comentar.
   Antes de nada quisiera decir que me ha movido a escribir esta entrada el haber visto la entrada brutal de la que ayer fue objeto por parte de un jugador del Betis que él apenas protestó, cuando se trataba de un penalti claro y al menos tarjeta naranja.
   En esta temporada se ha producido un salto cualitativo importantísimo en los dos aspectos antes mencionados. 
   Por un lado, su juego es mucho más consistente por el abandono del individualismo absoluto; aún tiene algunos lances, pero se supone que un delantero de esta categoría tiene ciertas dosis de ello casi recomendables. Además, ahora es capaz de penetrar y pasar lo que ha ampliado las posibilidades del equipo, que dicho sea de paso, no se beneficia por la falta de forma de sus dos delanteros. A esto hay que añadir algo que me parece sorprendente en un jugador de esta categoría. Ahora es capaz de regatear e irse de los contrarios. Nunca entendí cómo era posible que un jugador de primera talla no fuera capaz de irse de nadie, salvo en carrera. Antes todo eran gambeteos inútiles y exasperantes por improductivos. 
   Por otro lado, su personalidad ha cambiado poco a poco desde el aspaviento y protesta constante hacia los compañeros por no pasarle la pelota, o hacia el árbitro por no pitarle falta. Ahora apenas reprocha a sus compañeros las jugadas, ahora aguanta a los árbitros lo que otros no aguantarían, ahora no exhibe esa cierta chulería con que ganaba "adeptos" por cualquier campo que pisara.
   En fin, es un nuevo Ronaldo el que hoy vemos en el terreno de juego. Ahora sí que creemos que el equipo es mucho más con él, ahora cae menos antipático.
   ¿Quién ha propiciado este cambio? Esto sería el terreno de la especulación. Nos conformamos con constatarlo. Y lo que no cabe la menor duda es de que se merece una renovación a la altura de la importancia de su juego. Y de que ahora es un serio aspirante a disputarle a Messi el trono mundial; entre otras cosas porque ha llevado a su equipo a lo más alto de las tres competiciones que disputa.    Quizá todo se dilucide en un partido. Avanzar un peldaño más en esta Liga de Campeones puede ser la clave. Ya veremos, pero mientras tanto esperamos que Ronaldo siga en esta línea y no tengamos que rectificar de nuevo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Sergio Ramos

Sergio es un jugador extraordinario, con un físico impresionante y una experiencia dilatada para la edad que tiene. Estas dos cualidades muy necesarias en un defensa, no están bien aprovechadas desde mi punto de vista.
Por dos razones Sergio es un jugador poco aprovechado.
Por un lado su posición en el campo. En el lateral derecho el único interés que aporta es su capacidad para recorrer el lateral con fuerza, sin embargo esto no se compensa con su  actuación en defensa. Teniendo en cuenta que el equipo en la actualidad necesita más el aspecto  defensivo que hace unos años, su utilización aquí le hace ser desaprovechado. Sergio es un jugador que pierde mucho en el uno contra uno, cualquier jugador medianamente hábil hace con él lo que quiere. No encima lo suficiente, da espacios y ahí está su punto más vulnerable. Consciente de ello, en no pocas ocasiones, tiende a replegarse hacia el centro de la defensa, con lo que el contrario tiene facilidad para centrar o para ganar la línea de fondo. A él no le queda más remedio que hacer falta.
La otra razón es su tendencia a irse de los partidos en algunas ocasiones, abandonando su responsabilidad defensiva. En el lateral se marcha al ataque, pero hace falta utilizar esta posibilidad con mucha cabeza, especialmente con equipos peligrosos en ataque.
Creo que su posición debe ser la de central porque es la que puede aprovechar mejor sus cualidades y disimular sus deficiencias. Como central juega más arropado por el otro central para abordar los uno contra uno. A su vez la rapidez y el sentido de la anticipación cuando tiene el balón de cara son dos de sus grandes cualidades. Por arriba va de maravilla. Con todo necesita la confianza de su entrenador  para este puesto y las indicaciones precisas de lo que se pide a un central.
Así pues, necesitamos buscar una pareja de baile en el centro de la defensa y poner unas dosis de confianza en el puesto. Y por supuesto, necesitamos un lateral de los que aburren a las delanteras, para evitar que la defensa se nos resienta por ese lado.
De central, con confianza y un poco de cabeza propia o ajena, puede llegar a ser uno de los mejores centrales del mundo. Tal como está ahora creo que él sufre en exceso y el equipo se vuelve menos ordenado, incluso, que cuando juega Arbeloa; que como ya he dejado de manifiesto en su entrada no es santo de mi devoción.

sábado, 14 de mayo de 2011

Cristiano Ronaldo

  Hablar de Cristiano Ronaldo no es tarea fácil, por lo controvertido de su juego y de los números que le acompañan.; además de las características de su personalidad y de los muchos elementos externos que le rodean: publicidad, representantes... En suma, se trata de algo más que un jugador.
  Trataremos de centrarnos en los aspectos futbolísticos y en los de su personalidad que tengan repercusión en su juego.
  Ronaldo, nadie lo duda, es un portento físico. Tiene unas cualidades físicas impresionantes: velocidad, fuerza, potencia... Todas ellas cualidades que son muy importantes en un jugador, sobre todo si son utilizadas con soltura con el balón. Transporta bien el balón en carrera, aunque lleva el balón demasiado despegado del pie, lo que le hace vulnerable con las defensas. Con frecuencia le arrebatan el balón con facilidad sin hacerle falta, por más que el se queja sin razón. Tiene un gran disparo, casi único en el mundo, tanto en carrera como a balón parado. Posee un gran salto, incluso desde parado, que le permite elevarse por encima de los defensas con facilidad.
  Todo ello podría ser empleado al servicio del equipo, pero no es el caso por desgracia. Aquí entra en juego el segundo aspecto, el de su personalidad. Para empezar quiere constantemente ser el centro de atención de todas las miradas, quiere ser el número uno, pero con muy pocas dosis de generosidad. Así resulta muy difícil crear equipo y progresar como tal. En este sentido, no permite que nadie lance las faltas que se produzcan en las inmediaciones del área. Es verdad que tiene un disparo genial a balón parado, pero los equipos contrarios tienen que tener la incertidumbre de que puede haber otra jugada distinta al disparo de Ronaldo; no lo permite su ego. Reclama constantemente con vehemencia la pelota, ya sea al pie o al hueco que él se imagina a veces. De este modo, jugadores jóvenes y con una enorme calidad como Ozil, no tienen ojos nada más que para él. Eso hace que transporte demasiado. Y éste es el aspecto más débil de su juego, que a mí particularmente me irrita: sus pérdidas constantes de pelota, y el hecho constatable de que no se va de ningún rival ,a no ser que pueda encararlo con espacios y en un contragolpe, es decir en velocidad.
  Éste último aspecto no es valadí, pues crea malestar en el equipo y le hace incompatible con cualquier otro jugador. Sobre todo porque tiene una  enorme falta de generosidad en el reconocimiento de lo que los demás hacen en una jugada culminada por él. En contadas ocasiones, lo primero que hace tras marcar un gol es agradecer al "asistente". Por eso choca con Higuaín. Por eso no se asocia con nadie; él va por libre.
  Recién llegado coloboraba más en defensa, pero el tiempo le ha hecho emplearse muy poco en ello: se queja constantemente para justificar una mínima presión que se le haya ocurrido hacer y que los demás no hayan acompañado.
  Si es verdad que tiene unos números impresionantes, analizando los mismos se llega a la conclusión que muchos de los goles han sido conseguidos en un solo partido (tres o cuatro), lo que hace un poco más relativa esta estadística que le avala. Hay que tener en cuenta que en los partidos importantes no suele dar la talla, por más que la copa del rey la inclinó a favor con un magnífico gol.
Con todo ello, tenemos dos soluciones. Una, seguir con él como jugador del que esperar la resolución de un partido en cualquier momento. Es decir un equipo Ronaldodependiente. Dos,  tratar de que el resto de jugadores no se obsesionen con pasarle la pelota a él. En cuyo caso puede empezar a crear problemas en el vestuario, e incluso puede que fuerce su salida.
  Mi opinión es que hay que optar por ésta última idea. Sólo así podremos crear un equipo que tenga entidad, que sea reconocible, que haga historia. Mimbres hay, pero debe crearse buen ambiente: generosidad, solidaridad, compañerismo, y por supuesto, (eso sí lo tiene el portugués) espíritu ganador.

domingo, 1 de mayo de 2011

Arbeloa

Iniciamos aquí el análisis de los jugadores. Con ello, quiero que expresemos la opinión acerca de qué jugadores son idóneos para el Madrid y/o merecen estar en el equipo.
Arbeloa es un jugador disciplinado y voluntarioso, que probablemente se ajusta a las características del jugador que pretende Mourinho; sin embargo desde mi punto de vista no es un jugador para ser titular en el Real Madrid. Por su polivalencia, tal vez sea idóneo para jugar como suplente. No sería de extrañar que terminara jugando muchos partidos por esa característica polivalente, y por tanto difícilmente estaría muy descontento.
¿Por qué no puede ser un jugador titular? Creo que no posee las condiciones necesarias para jugar como lateral: no tiene velocidad para ser un lateral. Encima bien, pero sufre mucho en el uno contra uno, aunque su disciplina y colocación le haga llegar muchas veces a tiempo. Pero un lateral que no profundiza ,en el Madrid difícilmente puede servir. Del medio del campo para adelante no es capaz, salvo contadas ocasiones, de ganar la línea de fondo. De manera que en numerosas oportunidades se ofrece para llegar por ahí, pero termina echando la pelota para atrás.
No tiene salida del balón ni en corto ni en largo. Y aunque intenta asociarse, es demasiado timorato para lanzarse hacia adelante. Es posible que esta característica tenga algo que ver con los entrenadores porque cuando jugaba en el Castilla salía con más jerarquía desde atrás, pero desde que regresó al Madrid, su comportamiento y presencia es irrelevante en ataque.
El Madrid lleva el peso de los encuentros en la mayoría de los partidos, y para eso hace falta tener laterales capaces de entrar, ganar la banda y centrar con garantías. Habilidades que no posee Arbeloa.
En conclusión, no es un jugador para ser titular en el Madrid. Debe buscarse un lateral que permita la entrada de Sergio Ramos de central, que es donde se desenvuelve mejor. Pero a éste le analizaremos en otra entrada.