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viernes, 31 de enero de 2020

Todos enchufados. Zaragoza 0 - R. Madrid 4

   ¿Cómo lo logra? Es un misterio. Pero es indudable que de nuevo ha conseguido llegar al momento crucial de la temporada con todos los jugadores en condiciones de ser titulares. De modo que el problema más difícil de resolver para muchos técnicos (tener dispuestos a todos para entrar con garantías), Zidane lo resuelve de un modo tan natural y sencillo que parece increíble; sobre todo si uno intenta extraer ese secreto de las declaraciones y ruedas de prensa que proporciona: siempre planas, siempre elementales, siempre anodinas. 
    En este partido logró un excelente resultado con casi todos los no habituales en el equipo titular, y ante un rival que no le perdió la cara al partido hasta el último tanto. 
    Y es que ha conseguido recuperar al mejor Courtois, sin perder a Areola para la causa (en este partido tuvo tres intervenciones muy meritorias). Varane muestra su mejor versión desde hace mucho tiempo. Nacho está de vuelta, tras la desaparición de más de una temporada. Estamos viendo al mejor Kroos probablemente desde su llegada al equipo. Qué decir de Valverde..., quizá el culpable de que Kroos tenga las pilas a tope. De nuevo empieza a aparecer Lucas Vázquez como ese jugador talismán para Zidane, aportando en defensa y en ataque elementos importantes del juego. Y vemos sonreir de nuevo a Vinicius, mostrando su profundidad por la banda y sus apariciones por el centro, fruto de la cual marcó un extraordinario gol. Y finalmente, aparece Brahim, nos deleita con unos pases filtrados que son una delicia, y que se muestra con una vitalidad espectacular en los pocos minutos de que dispone.
     Como todo no puede ser positivo, nos queda Marcelo que sigue mostrando su peor cara. Ya no va a aprender a defender, pero sus aportaciones en ataque fueron irrelevantes en general, cuando  no fueron acompañadas de numerosas pérdidas de balón que no acostumbra a hacer. Está lejos del deslumbrante atacante que ha sido. Tampoco Carvajal atraviesa su mejor momento, pero así lleva toda la temporada, alternando pérdidas de pelota, atascos en la salida del balón, con genialidades como la del desmarque que le tira a Brahim en el gol de Benzema. 
    En conclusión, Zidane ha logrado tener a todos enchufados en el momento clave de la temporada, lo que le permite aspirar a todo en la misma; incluso la Copa, que tanto se le resiste al equipo en los últimos años. 
    Pero esto no para, y el sábado tenemos de nuevo un partido muy complicado y decisivo para la Liga, el gran objetivo de Zidane desde el inicio de temporada. Veremos qué Atlético se presenta en el Bernabéu; aunque si el Madrid sigue jugando así será difícil que se le escape la victoria. Eso es lo que esperamos.

jueves, 28 de febrero de 2019

Un coladero. R. Madrid 0 - Barcelona 3

   Dudábamos entre subrayar la falta de puntería o el defecto de este equipo de conceder demasiadas facilidades al contrario. Nos hemos inclinado por esta segunda carencia porque creemos que viene siendo más frecuente y más determinante. 
   Es verdad que ayer fallaron los dos aspectos; el defensivo y la puntería. Pero también es verdad que sin marcar se podía haber pasado la eliminatoria, mientras que sin defender bien todo se podía poner muy cuesta arriba, como así vino a resultar.
   Nada que objetar a la alineación que plantó Solari en el terreno de juego. Fue valiente y diríamos que justo a tenor del esfuerzo y juego que los espectadores vemos de unos y otros. Desconocemos lo que se hace en los entrenamientos. Con el desarrollo del juego, tal vez se evidenciaron algunas dudas con determinados jugadores y su acumulación de errores, como es el caso de Carvajal que estuvo muy impreciso en el pase y alocado en su parcela defensiva, incorporándose al ataque sin un retroceso ordenado, incrustándose en el centro de la defensa y dejando que otros hicieran de lateral... Otro tanto le pasó a Kroos, al que vemos muy pasivo en los partidos de menor entidad, pero que ayer también estuvo poco comprometido en lo defensivo.
   Debió el Madrid irse al descanso con la eliminatoria prácticamente resuelta, de haber tenido más acierto y fortuna de cara al marco contrario. Amén de un posible penalti a Vinicius en los inicios en una entrada por detrás de Semedo (aunque el toque es leve, creemos que Semedo no tiene otro objetivo en esa entrada que molestar e impedir el avance de Vinicius, dado que el balón está fuera de su alcance); se desperdiciaron al menos tres oportunidades claras de gol que no se materializaron.
   La mayoría de los medios de comunicación hacen hincapié en la falta de acierto de este Madrid y en la pegada del Barcelona. Este es un hecho innegable; pero creemos que la irrupción de Vinicius está modificando al equipo, y que aún no ha hecho los ajustes necesarios para aprovechar lo que hoy es una realidad: este jugador corre a más velocidad que sus contrarios y, muchas veces, que sus propios compañeros, desequilibra a su par con mucha frecuencia, pero no tiene a quien pasar con claridad porque sus compañeros no llegan a esas posiciones. Está Benzema, pero demasiado aislado para poder ofrecerse en condiciones. El entrenador debe encontrar la forma de optimizar este impresionante recurso que cada día crece más.
   Como casi siempre sucede, la clave se halla en el centro del campo. Y es que ayer se evidenció que no está ni arriba para apoyar lo que hemos dicho del potencial de Vinicius, ni tampoco para tapar las acometidas del contrario. El Barcelona nos ganó ayer a una velocidad de tartana. Solo precisó un par de jugadas para desarbolar a una defensa que en el segundo gol estaba al completo, pero que concedió demasiado a su espalda. Falló Reguilón, pero también la lentitud de Casemiro al acudir a tapar, fallaron la pericia del portero y de Varane. En el primer gol se observa a Sergio sorprendido de que el delantero centro aparezca y conecte completamente solo, cuando es él quien debe estar pendiente de ese jugador. Por más que Kroos, que era su perseguidor, decidiera dejar de incomodarlo cuando penetra en el área. 
    En definitiva, que en un partido en el que el Madrid desarrolló un mejor juego que su rival, terminó cayendo de forma abultada porque evidenció los defectos que viene arrastrando toda la temporada: demasiadas concesiones. Y cuando esto ocurre, sueles quedar a merced del contrario. Si este tiene una delantera con acierto pues pierdes el partido. Exactamente lo mismo le ocurrió al Ajax en el partido de ida de la Liga de Campeones; solo que al revés. Ellos tuvieron las ocasiones, pero les faltó puntería. ¿Cuánto concedió el Madrid en ese encuentro?
    Es verdad que en anteriores entradas hemos señalado a Marcelo como el culpable de estos problemas en defensa, pero no queremos pensar qué habría ocurrido de haber puesto al brasileño en lugar de Reguilón. No debemos dejar pasar que este, junto a Vinicius fueron los mejores jugadores del equipo.
     Necesitamos al mejor Carvajal (no está desde la lesión), al mejor Casemiro (tampoco es el mismo desde la lesión), al mejor Modric (muy irregular  intra e inter partidos), al mejor Kroos (muy lento en casi todo lo que hace). Con esto está casi todo dicho. Aquí están casi todas las posibilidades del equipo, porque es casi todo el centro del campo el que no acaba de sumarse al estado de forma idóneo para el momento más decisivo de la temporada. Con estos jugadores en condiciones, a lo mejor no nos acordamos ni de Cristiano, ni de Isco, ni de Bale. Cualquier cosa.

jueves, 7 de febrero de 2019

Qué hacemos con Marcelo. Barcelona 1 - R. Madrid 1

    Durante un montón de años, Marcelo ha sido el único delantero capaz de crear incertidumbre en las defensas contrarias. Sólo él ha sido capaz de encarar y salir airoso en un  uno contra uno. Incluso, en no pocas ocasiones, con una calidad y creatividad increíbles. Sin embargo, siempre hemos dicho que como defensor era un desastre. Hemos hablado incluso del "boquete defensivo" que provoca su ¿presencia? en el lateral izquierdo. 
    No es Marcelo tan mayor como para pensar que está acabado, pero sí es verdad que se le ve muy por debajo de un estado de forma pasable. Pierde todos los duelos en carrera que se atreve a disputar, con frecuencia ni siquiera acepta estos duelos porque, o bien no está, o hay otro compañero que tiene que acudir ante su incomparecencia.
     Todo esto lo debe saber Solari, también sabe que hoy por hoy tiene un sustituto de garantías; pero es consciente de su peso específico en el equipo como capitán y como veterano protagonista de los triunfos que se han conseguido en los últimos años. De modo que quizá esto ha debido pesar más en la balanza para terminar colocándolo en un partido tan exigente y trascendente.
      Sin embargo, la realidad es muy tozuda, y de la noche a la mañana, Marcelo no va a aprender a defender, y tampoco se va a poner en forma (aunque esto es el entrenador quien mejor lo puede saber) en una semana. Por tanto, al alinearlo Solari ha debido sopesar mucho lo que esto implica, aunque a nuestro juicio la decisión y medidas resultaron equivocadas.
     De entrada, si Marcelo no va a atacar porque suponemos que tiene órdenes del entrenador de no hacerlo, alinearlo es un error importante, ya que él no sabe defender.
      Para continuar, si Marcelo precisa de una serie de modificaciones defensivas (la caída a la banda de Ramos o de Llorente) es para que lo compense con un ataque brillante y constante como siempre ha hecho, pero que ayer no sucedió. Por tanto también fue un error si esta fuera la táctica diseñada.
      Para seguir, si su alineación conllevaba una vigilancia defensiva de Vinicius a su par, y ya si eso del que se encuentre por allí suelto... el error es mayúsculo; porque estás destinando a tu mejor delantero actual a tareas defensivas. 
      Vinicius ha demostrado suficientemente que con frescura en ataque es capaz de percutir y encarar las veces que sean necesarias. Pero si le hacemos correr toda la banda, estamos restándole esa frescura y claridad de ideas a la hora de resolver y de encarar. Es posible que aún le falte mucho que aprender en su despliegue al contragolpe, en el control en el pase o en la definición de cara al gol; pero es una delicia ver cómo encara y sale de las situaciones más enrevesadas. Acumula ya unos cuantos partidos siendo el jugador más desequilibrante en ataque. Es posible que ayer le pesara la presión de un partido tan importante, porque se le vio algo más impreciso y ansioso que de costumbre, pero también desconocemos si las constantes ayudas defensivas pudieron influir en su juego. 
     Ayer, de haber tenido algo más de fortuna en la primera parte, el partido se podría haber decantado de forma muy clara a favor del Madrid. La presión adelantada del Madrid supuso un fuerte desgaste que pagó en la segunda parte que fue otra cosa. El Madrid renunció a la presión y apenas inquietó la portería del Barça. Ni Casemiro ni Bale mejoraron a sus compañeros Llorente y Vinicius. El primero salió dormido y perdió varias pelotas, y el segundo tuvo una clara oportunidad que desperdició merced a la lentitud con que maniobró. Mejor Asensio porque imprimió más velocidad en la conducción y el pase. Fantástico Lucas Vázquez de nuevo; así como Llorente, con un despliegue físico espectacular al ser uno de los damnificados por la alineación de Marcelo (esperemos que la lesión no sea gran cosa).
     El equipo confirmó que está en un buen estado de forma, y esta es la mejor noticia. Pero es necesario que el entrenador siga en la línea de poner a los que están verdaderamente bien. Luego debe pensar dónde colocar a Marcelo porque es un jugador que hay que recuperar, pero como lateral no puede jugar; sobre todo en partidos en los que el contrario también te va a achuchar.
      Hay para todos, en dos días tenemos otro partido de máxima exigencia frente al segundo clasificado en Liga, y habrá que realizar cambios; ya que la Copa de Europa está a la vuelta de la esquina. Veremos.

viernes, 1 de febrero de 2019

Benzema desencadenado. Girona 1 - R. Madrid 3

    Que Benzema hace tiempo que viene siendo el jugador más en forma del R. Madrid lo sabemos todos los aficionados que seguimos al equipo. Esto es así desde comienzos de temporada. Entonces ¿qué es lo que ha ocurrido para que de repente logre brillar de la forma en que lo está haciendo?
Creemos que la respuesta a esta pregunta es bastante compleja. 
  En primerísimo lugar está el hecho de que hasta hace unas semanas nadie en el equipo le acompañaba. De modo que sus esfuerzos eran en vano la mayoría de los partidos. Ayer, sin embargo, la mayoría del equipo, no solo acompaña, sino que es capaz de distraer la atención del rival; lo que hace que él se encuentre más suelto a la hora de desmarcarse y de conducir la pelota. Buena muestra de ello es el primero de los goles, con esa penetración a partir de la banda derecha.
   En segundo lugar nos encontramos con que en este último mes ha ido encontrando un socio perfecto para él. Joven, con menor jerarquía de momento, rapidísimo, y sobre todo: solidario. Nos referimos a Vinicius. Sus penetraciones por la banda izquierda hacen que el contrario tenga que preocuparse por abrir más la defensa; ya que no quieren dejarle metros para armar su juego. Su facilidad para asociarse con él en paredes, pases al hueco o aclarados para acabar cediéndole la pelota, hacen que Benzema explote la faceta definidora que todo delantero debe atesorar.
   En tercer lugar, y más importante, porque se ha desprendido de las cadenas que lo mantenían amarrado a Cristiano. Su juego dependía del portugués absolutamente. Era un jugador a su servicio. Y, así como Bale no está aprovechando esta circunstancia para dar un paso adelante, el francés ha soltado amarras dando un giro total en su nivel de compromiso y buscando el juego que más le conviene a él. 
   Ayer vimos una prueba de este Benzema desencadenado, barriendo todo el frente de ataque, entrando por la derecha (primer gol), por la izquierda (segundo gol), asociándose con Lucas Vázquez (primer gol), con Vinicius (segundo gol). Bajando a recoger al centro del campo, rematando en boca de gol, por arriba, por abajo... En definitiva, un delantero con una gama de recursos extraordinaria que no podía explotar por el papel de servicio permanente que ha jugado en estos años. 
    A este Benzema se le ve alegre, tiene complicidad con un novel como Vinicius o con un veterano como Marcelo. Es el contrapunto de Bale, quien por cierto ayer nos demostró su nivel de implicación en el equipo en la reacción ante el gran gol de Llorente. La misma que mostró Asensio: cero entusiasmo. Todo lo contrario a Marcelo a quien se ve saltando y levantando los brazos. 
  Lo mejor de la sociedad Vinicius-Benzema es que aún puede crecer más, porque está en sus comienzos y por el potencial de Vinicius como jugador, que aún está por descubrir en gran parte.
   Ayer se logró la clasificación en un gran partido que viene a sumarse al anterior ante el Español; y en el que todo el equipo está en otra cosa. Este equipo es otro. Sigue teniendo carencias defensivas en forma de despistes; pero ahora todos los jugadores tienen un nivel aceptable, todos siguen creciendo en su juego. Ayer se sumó Varane y recuperamos al mejor Llorente tras la lesión. Aún esperamos a Marcelo, Asensio e Isco. 
    Hoy será el sorteo de la Copa y este fin de semana toca el Alavés. No sabemos si es tarde para esta última competición, pero al menos no estamos fuera de La Copa. Veremos.

jueves, 10 de enero de 2019

Vinicius asoma. R. Madrid 3 - Leganés 0

    No desaprovechó la ocasión Solari, tal como habíamos demandado aquí en nuestra anterior entrada. De manera que puso en el terreno de juego un equipo que le dispute el partido a nivel físico al rival, y con algún jugador capaz de remover las estructuras defensivas del contrario. 
     El primer aspecto quedó solventado con la incorporación de jugadores dispuestos a dejarse la piel en el campo (véase Ceballos, Odriozola o Valverde). El segundo, con las apariciones de Vinicius cuando tuvo espacios para encarar, sobre todo en la segunda mitad; y las incursiones fulgurantes de Odriozola por la banda derecha. La inclusión de este en los dos aspectos destacados le hacen acreedor a ser el mejor jugador del equipo, pues fruto de ello fue el penalti que provocó y numerosas jugadas meritorias que protagonizó. 
     Estamos de acuerdo en que el equipo perdió algo de orden defensivo, aunque esto viene siendo muy frecuente incluso con los jugadores habituales. Pero quizá se hizo notar demasiado en las jugadas a balón parado que tuvieron que defender: en la mayoría terminaron por rematar los jugadores del Leganés, obligando a Navas a hacer más de una parada de las suyas.
      Estos fallos en defensa vienen arrastrándose desde hace mucho tiempo. Antes los achacábamos a la alineación de tres delanteros puros, todos ellos con muy poca colaboración defensiva; pero dos de ellos no estaban y Benzema participó constantemente en estas tareas. Tampoco estaba Marcelo que suele provocar un problema terrible a los demás. Así que nuestra conclusión es que el sistema que el entrenador pone en juego cuando no tiene la pelota, no funciona. Obliga a los jugadores a hacer un gran esfuerzo, correr en demasía, pero el contrario termina por tener huecos enormes por donde penetrar. Ayer el Leganés dispuso de varias ocasiones de gol bastante claras, con el marcador a cero. De haber materializado alguna, el signo del partido muy probablemente habría sido distinto. Por tanto, Solari tiene que remover y trabajar más al equipo para estar más preparado a la hora de situarse en el terreno cuando no tiene la pelota. 
      En el terreno individual hemos de destacar a Odriozola en cuanto a su aportación en el ataque. Pese a que en defensa deja bastante que desear, sus entradas por la banda fueron determinantes en el partido. Quizá no sería mala idea incluirlo en el ataque formando tándem en la banda derecha con Carvajal. En el otro extremo, hay que señalar la frescura en ataque que aporta Vinicius. Es verdad que en la primera mitad estuvo muy maniatado por el sistema defensivo del Leganés, pero no dejó de intentarlo. Encaró una y otra vez; unas veces con más fortuna y otras con menos. Terminó siendo el jugador más determinante porque dio una asistencia e hizo un tercer gol nada fácil de ejecutar. Tiene cosas que pulir, pero está en condiciones de jugar y disputar el puesto a cualquiera. A partir de ahora lo lógico es que  crezca en cada partido; el equipo lo necesita como agua de mayo. Al igual que necesita un delantero centro o jugadores que aparezcan en esa zona para poder recoger las pelotas enviadas por él y que se pierden por ausencia de rematadores.  
      Resultará muy interesante ver qué hace ahora Solari, de cara al partido de Liga frente al Betis. Quizá las lesiones le ayuden a resolver un dilema que le ha creado la buena actuación de varios de los jugadores "suplentes" que ayer salieron al terreno de juego. Veremos.

jueves, 25 de enero de 2018

Zidane, game over. R. Madrid 1 - Leganés 2

    En la derrota de ayer en el feudo propio hay muchos factores organizativos y aspectos del juego que analizar; pero hay un hecho indudable que es la responsabilidad total de Zidane en su consecuencia: la eliminación de la segunda competición en juego esta temporada.
    Él admitió en rueda de prensa tener dicha responsabilidad y dijo asumir la misma; pero no explicó en qué consiste esa asunción de responsabilidad, más allá de decir que la culpa es suya fundamentalmente. Entendemos que asumir responsabilidad cuando se tiene un cargo así consiste en dejar paso a otro que arregle la situación lamentable en que se encuentra el equipo.
    Es lógico tener la tentación de mirar a los jugadores  a la hora de asignar responsabilidades. Siempre son en última instancia los culpables de los resultados porque son los que juegan; pero en mitad de temporada no puedes echarlos. Así las cosas, lo normal es buscar un revulsivo en el banquillo, como el que representó Zidane hace tan solo dos temporadas.
      Creemos que ese momento ha llegado ya, porque el equipo va de mal en peor en la Liga; pero en este transitar se le han escapado dos de los trofeos que disputa, y tiene a la vista el tercero en una eliminatoria muy complicada. 
      Por las razones que sea, Zidane no consigue esta temporada levantar al equipo, y ha decidido morir con él, a pesar de que los propios jugadores, por los que ha rechazado cualquier incorporación, no están dispuestos a batirse el cobre por él. Dicho de otra manera, ha sido abandonado por aquellos por los que apostó y sigue apostando.
        Pero el Club no puede quedarse con los brazos cruzados, contemplando cómo se desmorona todo el equipo en mitad de la temporada. No puede seguir confiando en un entrenador que juega con la temporada de la forma que lo está haciendo Zidane. Entendemos lo difícil que resulta para la dirección de un equipo cesar a un entrenador que se ha ganado un crédito enorme; pero ese crédito no puede ser ilimitado. El Club tiene muchas señales de que este entrenador ya no le sirve para alcanzar los objetivos que quedan por cumplir esta temporada: clasificarse para la Liga de Campeones del próximo curso y hacer un digno papel en la del presente.
    Se equivocó al pretender que con los supuestos jugadores suplentes le  bastaba para clasificarse en esta eliminatoria. Se equivocó al minusvalorar al rival. Se equivocó en la preparación del partido. Se equivocó al dejar fuera del banquillo a los jugadores que hoy por hoy pueden sacarles de un apuro. Se equivocó al alinear en el mismo dos proyectos de laterales. Se equivocó al no querer refuerzos a principios de temporadaY se equivoca al no quererlos ahora en enero. 
     Por todo ello, creemos que es Zidane el que decide tirar La Copa, y es el Club el que tendrá que cargar con la responsabilidad si, como mucho nos tememos, la temporada queda en blanco. 
     Ojalá nos equivoquemos. Nada nos gustaría más que a final de temporada nos tengamos que tragar estas palabras que quedan escritas, y por tanto no se las llevará el viento. Pero el análisis de la situación a día de hoy nos lleva a demandar una solución que, de no tratarse de Zidane, estamos seguros de que ya se habría adoptado por parte del Club. 
     Ayer un periodista le pidió en rueda de prensa que enumerara los errores que según el propio entrenador se habían cometido. La respuesta de Zidane fue que los errores eran que no se había ganado y ya está. Somos conscientes de las dificultades que pueda tener con el idioma para expresarse, pero esta parquedad, esta simpleza de análisis se repite partido tras partido. Y decir eso el día que un equipo como el Leganés te acaba de dejar en evidencia por tener una táctica perfectamente estudiada y trabajada parece algo más que dificultades con el idioma.
     Por mostrar un poco de esperanza, hace tan solo una semana que se ha goleado al Coruña. Son los mismos jugadores que han tirado la Liga; pero cuando no se les achucha, todavía saben cómo se juega. Confiemos en que no nos queden muchos equipos como el Leganés en la Champions, y tal vez la temporada aún no esté terminada. Veremos.     

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Zidane tuvo una mala noche. R. Madrid 2 - Fuenlabrada 2

    Anoche Zidane escuchó pitos que no sabemos a quién iban dirigidos. Sabemos que el público del Bernabéu es muy exigente, pero con este entrenador tiene una gran paciencia dado que llevamos una temporada, especialmente en casa, realmente floja.  
    Ayer Zidane cometió un error detrás de otro:
    En primer lugar, no calibró bien el potencial del rival. Que ya le había demostrado en el partido de ida que sabe jugar al fútbol y tiene una idea de a qué juega. No parece un equipo de segunda B. Como bien demostró a lo largo de la primera parte, mandando y controlando el partido, poniéndose por delante en el marcador que se nos antojó algo escaso. 
   En segundo lugar, para solventar una eliminatoria de Copa Zidane formó un batiburrillo con la alineación poco explicable, con jugadores del filial fuera de sus posiciones habituales (Oscar, Tejero, Juanchu...) y jugadores recién salidos de lesiones (Kovacic, Bale, Navas), que a punto estuvo de costarle un disgusto irremedible.
    En tercer lugar, obligado por las circunstancias tuvo que sacar a Bale para resolver el problema en que se hallaba el equipo. No creo que fuera la intención del jugador ni del propio entrenador que saltara en esas condiciones, pero arriesgó y le salió bien porque fue él quien propició los dos goles que inclinaron la eliminatoria a favor de los blancos. 
    En cuarto lugar, y esto es una maldad, el hecho de que el verdadero artífice de la eliminatoria sea Mayoral debiera poner al entrenador ante un nuevo conflicto, cual es el de dar paso a este chico que luchó y peleó cuanto pudo con mucho acierto además, algo que estamos pidiendo a Benzema a lo largo de la temporada.
    Y en quinto lugar, como siempre dio pocas explicaciones sobre lo sucedido, limitándose a decir que en la primera parte se jugó mal y en la segunda bien,,, "y ya está". Creemos que algunas explicaciones han de darse de a qué se debe ese horrible juego desplegado a lo largo del partido.
    El partido deja algunas noticias dispares en el terreno individual, si bien han de ponerse en cuarentena dada la revolución en la alineación que se hizo. Sobre todo porque daba la sensación de que este equipo no había jugado jamás junto y que además muchos de sus componentes estaban deliberadamente descolocados por el entrenador. La excelente noticia de la aparición de Bale, al que este equipo necesita en su mejor versión con urgencia. La también buena noticia de los goles de Mayoral que demuestran que hay vida más allá de Benzema. La mala noticia de la progresiva devaluación de Achrab que precisa demasiados centros para hacer uno bueno, y la pésima noticia de la falta de aportación de Theo, que no solo no profundiza en casi todo el partido, sino que tampoco defiende con solvencia, todo ello aderezado con una actitud de brazos caídos realmente irritante; con lo que ambos no son sustitutos de garantías para una hipotética lesión de sus titulares. 
    Como vemos, un panorama nada alagüeño si tenemos en cuenta que el equipo titular, el pasado sábado tampoco dio signos de mejoría. Le  costó doblegar a un Málaga en puestos de descenso. Aunque al menos ahora sacan los partidos adelante. Veremos.
         

viernes, 20 de enero de 2017

Impotencia ante un exigente rival. R. Madrid 1 - Celta 2

   Sin jugar mal ni mucho menos, el equipo fue incapaz de dominar el juego. Le costaba mucho superar a cada uno de sus rivales y cada una de las líneas establecidas por este. De modo que les daba tiempo a volver a entorpecer el juego de nuevo una vez sobrepasados. Era tal la presión que ejercían los jugadores del Celta que aún jugando al primer toque de forma brillante en ocasiones, lograban avanzar unos metros en profundidad, para terminar "muriendo" en el último pase por imprecisión, por falta de espacios o por transitar por lugares intrascendentes.
   Una y otra vez el juego blanco se perdía en el costoso transporte de la pelota desde el mismo arranque, donde los jugadores célticos estaban perfectamente colocados. Ni siquiera podías apelar a la recurrente frase "con la presión que hacen, ya aflojarán. No pueden estar así todo el partido", porque daba la impresión que los que estaban sufriendo un mayor desgaste eran los jugadores del Madrid. Por primera vez se notó en el final del encuentro.
    Al margen de debates manidos que la prensa se encarga de inocular en los aficionados, acerca de si estamos ante una crisis de juego, o que si Cristiano está en declive; lo cierto es que son dos derrotas consecutivas ante rivales de bastante entidad en las competiciones españolas y que han dejado al equipo mucho peor colocado de lo que estaba hace tan solo una semana en las dos competiciones nacionales. Ya habíamos advertido en una entrada anterior sobre la "cuesta que supondría el mes de enero". Incluso eramos partidarios de dejar la Copa a los suplentes para evitar el cansancio y la distracción. Eso pareció decidir Zidane hasta el pasado miércoles en que volvió a alinear a casi todo el equipo titular disponible salvo Benzema. 
   La derrota en Sevilla ha hecho más daño del esperado, porque vuelve a traer las dudas sorprendentemente en un equipo que llevaba nada menos que cuarenta partidos sin perder; qué verdad es aquello de que el fútbol no tiene memoria. Ni en ese partido, ni en el de Copa merecieron perder, pero lo que debe analizar el cuerpo técnico es por qué no se llegó a doblegar a ninguno de los dos equipos.
    La Copa está prácticamente perdida. Interesa mucho que Zidane extraiga conclusiones y tome decisiones acertadas en las próximas jornadas de Liga que permitan alejar los fantasmas, a la vez que encuentre el modo de enfrentar partidos con una exigencia física importante. Quizá el partido contra el Celta tenga algo de positivo: haber alertado sobre lo que puede ser la eliminatoria contra el Nápoles.
     Solo un par de apuntes más. En primer lugar, que el equipo precisa de jugadores que desborden en el uno contra uno que permitan crear superioridades. A falta de Bale, solo Marcelo parece capaz de crear esas situaciones. En segundo lugar, el Celta hizo un magnífico planteamiento, exhibió un estado de forma impresionante y se mostró muy certero arriba. Esta es también una explicación de lo sucedido: el rival también juega, y el miércoles dio una lección. 

domingo, 15 de enero de 2017

¿Pagar una entrada da derecho a todo?

   Nos planteamos esta pregunta a raíz de los gestos de Ramos tan cacareados y denostados por propios y extraños. 
    Es verdad que vivimos en mundo que es muy propenso a elevar a categoría simples anécdotas o hechos que carecen de la relevancia que se les da. También lo es que las grandes figuras del espectáculo son mirados con lupa y deben ser conscientes de la repercusión que sus conductas puedan tener. 
    Pero la responsabilidad no solo debe recaer sobre un jugador más o menos relevante, también ha de hacerlo sobre los medios que difunden las imágenes y la intencionalidad con que lo hacen, los periodistas y tertulianos que opinan y fijan el foco de atención sobre aquello que les conviene. 
    Es verdad que tanto unos (futbolistas) como otros (periodistas) no tienen la obligación de educar a la población en general, pero sí son responsables de conducirla machaconamente hacia una visión u otra de la realidad.
    Entendemos que Sergio se perjudicó a sí mismo con el gesto, señalando su número en la espalda, que ha desencadenado toda la polémica. En este sentido, como madridista, nos preocupa que el capitán del equipo no tenga la suficiente sangre fría como para evitar entrar en estos charcos de los que no va a salir nada bueno para él.
    Pero también sería conveniente que los periodistas hicieran una reflexión sobre su ética profesional. En el día de este partido, lo que menos se comentó fue el bonito partido que presenciamos. La espectacular presión que planteó el Sevilla y su planteamiento valiente. La factura de los goles que hizo el Madrid, cada uno de ellos por una razón diferente, sencillamente espectaculares; apenas ocuparon sitio en las tertulias de análisis y crónicas del partido. Por eso, si lo que vende pasa a ser la única bandera del periodismo creemos que vamos por muy mal camino. 
    A nuestro juicio, señalado el error de Ramos (por más harto que esté de que le insulten) porque se hace daño a sí mismo, creemos que los medios deben reconducir el debate hacia el comportamiento violento y gratuito de los individuos, por separado o  amparados en las masas: ese es el aspecto fundamental de este tema.
    Los medios magnifican las protestas de algunos individuos (a veces uno, dos o tres) poniéndolos en primeros planos en imagen y sonido, lanzando improperios que son elevados a categoría, mediante la narración del periodista que nos comunica lo caliente que está la cuestión en un determinado campo o sector de aficionados.  
   "El que paga, manda". "Que han pagado una entrada muy cara". Estos argumentos suelen escucharse a periodistas y tertulianos, como justificativos de los desmanes verbales con que se conducen determinados sectores de los aficionados. No creemos en absoluto que pagar una entrada dé derecho a otra cosa que ocupar tu asiento en el estadio, utilizar las instalaciones de forma responsable, ver el partido y opinar o enjuiciar las jugadas y comportamientos de ambos equipos. Protestar por aquello en lo que no se está de acuerdo, por supuesto; el fútbol es pasión también. 
    Pero pagar una entrada no da derecho al insulto grave, el racismo o cualquier otro tipo de violencia. El violento no puede creerse el Rey del espectáculo. El violento tiene que ser apartado del mismo. No puede ser amparado, ni por acción ni por omisión por los medios de comunicación.
     No nos resistimos a comentar la trayectoria del equipo en esta Copa del Rey. Creemos que la solución adoptada por Zidane es la más acertada, al dejar que sean los suplentes quienes la saquen adelante. Porque ello le permite dar descanso y hacer menos gravosa esta tremenda cuesta en que el calendario ha convertido al mes de enero.
     De nuevo este entrenador nos sorprende al tomar esta decisión. Hicimos de agoreros antes del Mundialito al pronosticar un agotamiento porque preveíamos lo que se venía encima en este mes, pero él lo está resolviendo con una naturalidad pasmosa, que al menos a nosotros nos deja con la boca abierta. Tal vez tenga un jardín en alguna parte, pero lo que no cabe duda de que echa flores hermosas; para muestra los tres goles que el jueves permitieron seguir invictos después de cuarenta partidos. Ojalá ese jardín llegue floreciendo al mes propio para ello.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Los suplentes se reivindican con un siete. La Cultural 1 - R. Madrid 7

   Si uno compara lo que han hecho hoy los suplentes habituales del equipo con lo realizado por los titulares en cada partido, no es aventurado decir que la balanza se inclina claramente hacia los protagonistas de hoy. Es verdad que los rivales no son de la misma entidad, pero también lo es que no es fácil hacer una goleada de este tamaño. 
  Pensamos que tomando como referente la primera parte en que el equipo contrario se encontraba en plenas condiciones físicas; el equipo, hoy fue capaz de generar numerosas ocasiones fundamentado en la movilidad de sus jugadores que se situaban por delante del balón. Esta es una diferencia básica y elemental con el Madrid de la BBC.
  Hasta que se convirtió en un correcalles en la segunda mitad, el equipo fue capaz de controlar desde la solidaridad de todos el contragolpe del rival; y salvo alguna jugada aislada no hubo dificultades defensivas importantes.
  Para colmo se consiguieron goles de gran factura que, independientemente del rival, no son fáciles de ejecutar. No hay más que ver detenidamente el logrado por Nacho. Por cierto, este chico se merece algo más que ser el sustituto universal; lo único que le faltaba es fabricar un gol de delantero centro como el que ha hecho hoy.
   ¿De este partido se pueden extraer algunas conclusiones? A nuestro juicio sí. No todos los que tenían que reivindicarse lo hicieron por igual. Así, hay que destacar el trabajo de Asensio por la soltura con que convierte en fácil lo difícil; el de Lucas Vázquez, porque siempre intenta desbordar arriba, creando ocasiones y colaborando en defensa para equilibrar al equipo; y finalmente el trabajo de Morata, cumpliendo con su función de delantero, lo que unido al papel de salvador en el partido contra el Atlétic le hacen acreedor a un puesto imposible en la delantera.
   Reconociendo que la BBC ha de jugar cuando esté bien, porque así está configurado este equipo. Lo cierto es que hasta ahora no han estado en condiciones y por tanto, los jugadores citados son los que deberían haber estado en el terreno de juego de inicio. Quizá con ello los titularísimos se hubieran puesto las pilas antes, y a estas alturas nos podríamos haber ahorrado algún empate derivado de la indolencia con que se instalan los tres en el terreno de juego.
   Saber que vas a ser titular o suplente hagas lo que hagas es una dinámica perversa cuyas consecuencias aún no se han manifestado en toda su extensión. Veremos si se mantiene ahí. 

sábado, 17 de enero de 2015

Si ganamos , bien; si perdemos, mejor . Real Madrid 2 - Atlético 2

   Aunque perder contra el Atlético siempre fastidia, sobre todo por lo pesado que se han puesto los colchoneros en acentuar la rivalidad; la verdad es que era una necesidad abandonar esta competición que este año ofrecía un camino bastante tortuoso.
    No vamos a defender que hubiera que jugar a perder, pero sí que no era necesario poner un empeño excesivo en ello. La ventaja en la Liga está ahora del lado de los madridistas, el equipo está dando muestras de cierto cansancio mental más que físico; por tanto aprovechar este mes hasta la reanudación de la Liga de Campeones para recuperar el tono físico y la disposición mental necesarias resulta a mi juicio necesaria e imprescindible.
    Pero esta eliminatoria deja en el aire las incognitas y dudas que nos planteábamos en anteriores entradas respecto a la capacidad del equipo para afrontar partidos con rivales muy físicos, bien organizados defensivamente y con cierta capacidad atacante. No solo no las ha despejado, sino que ha ahondado en la sensación de impotencia.
    Es verdad que en el cómputo global de los dos partidos el Madrid mereció mejor suerte, a nadie le hubiera extrañado que en la primera parte del partido del jueves los blancos al menos hubieran igualado la eliminatoria; pero cuando te ves obligado a remontar y de inicio haces dos regalos como los que hizo la zaga en sendos primeros compases de la primera y segunda parte, resulta de todo punto imposible. Así las cosas, el Atlético no precisó ni estirarse. Permanecer de manera ramplona encerrado en su área le bastó para sacar la eliminatoria adelante que era su objetivo.
    De esta eliminatoria se pueden extraer varias conclusiones importantes: 
  • la primera es que las individualidades no brillan ante equipos bien cerrados. Ninguno de los tres delanteros tienen características que permitan abrir una lata bien cerrada. Benzema no es un oportunista, Bale necesita mucho espacio para desplegar su juego, aunque fuera el mejor a ratos, Y el regate en corto no es el fuerte de Ronaldo.
  • La segunda está relacionada con el entrenador y su empecinamiento en no buscar un plan B para este tipo de partidos. El jugador más desequilibrante que tiene el equipo hoy por hoy es Isco, y debería avanzar su posición en este tipo de partidos, para poder abrir la lata. Él y Marcelo son los únicos capaces de generar incertidumbre a defensas tan bien organizados.
  • La tercera es algo ventajista, y no lo diríamos si no fuera porque está escrito en anteriores entradas. Ramos es un jugador muy valioso, pero está sobrevalorado por la prensa sobre todo. Sus errores en esta eliminatoria han venido a ser la clave. El penalti de principiante que cometió en el Manzanares, la cobertura de Torres en el primer gol del Bernabéu, y para redondear la faena, su regalo en el segundo gol del jueves, son suficientes elementos para considerarlo máximo responsable de esta derrota. Y es que ya hemos dicho muchas veces que en ataque es posiblemente el mejor central, pero en defensa, que es su cometido primordial, sólo el físico y la velocidad le libran de ser un desastre.
Ahora queda cumplir con las expectativas que ha generado el equipo, y esperar que logren distanciarse algo más de sus rivales que no van a tener descanso y que van a tener dos partidos que a priori generarán un fuerte desgaste. Veremos.

jueves, 8 de enero de 2015

Sin respuesta. Atlético 2 - R. Madrid 0

   Ante un Atlético plagado de suplentes, de nuevo se estrelló Ancelotti. 
  Después de un comienzo prometedor, el equipo se fue diluyendo poco a poco hasta terminar en no pocas fases en manos del contrario; por más que los atléticos tampoco tuvieran un partido brillante. De nuevo se limitaron a seguir el guion que vienen ejecutando a la perfección desde hace tiempo en sus enfrentamientos con el Madrid.
  Aún siendo verdad que los colchoneros contaron con la permisividad del árbitro en numerosas ocasiones, y que las primeras tarjetas cayeron del lado merengue; también lo es que este fue el partido menos agresivo de los atléticos. 
   La alineación presentada por Ancelotti venía a corroborar lo que anunciábamos en nuestra anterior entrada (la inclusión de Khedira), si bien no esperábamos que el delantero sacrificado fuera Cristiano. Con ella, el entrenador buscaba el esperado equilibrio defensivo, y así fue durante alguna parte del partido. Dos jugadas a balón parado volvieron a dar la victoria a un Atlético que no lo mereció, pero que no puede decirse que ofrezca sorpresas en su táctica.
  Como contra el Valencia, el equipo volvió a naufragar. Contra un rival físico, el equipo volvió a perderse. Contra Simeone, Ancelotti volvió a fracasar, y en este caso resultó más frustrante por cuanto se permitió el lujo de alinear a varios suplentes.
  Esta competición queda muy tocada, puesto que un gol del Atlético en el Bernabéu obligaría a marcar cuatro a un equipo cuyo mayor mérito es su sistema defensivo. Pero bien haría Ancelotti en buscar una fórmula que al menos permita vislumbrar que es capaz de ganarles, pues han de enfrentarse al menos en Liga (puede ser vital para esta competición), y quién sabe si en la Liga de Campeones.
   Hay algunas conclusiones que Ancelotti debería extraer de este encuentro. La primera, que Arbeloa no está para jugar en partidos importantes; la segunda, que Khedira ralentiza el juego y reduce las posibilidades de movilidad de la pelota que es imprescindible para enfrentarte a un equipo cerrado; la tercera, que necesita jugadores creativos y que sean capaces de provocar algo de incertidumbre en una defensa organizada, solidaria y que mide muy bien los balances que ha de hacer: puede tirar de Marcelo, Jesé o Isco; pero todos ellos le obligan a variar sustancialmente sus ideas tácticas y de alineación de jugadores.
   En fin, que son demasiados partidos de este tipo a los que el equipo y su entrenador no son capaces de dar una respuesta contundente. 
   Esperemos al menos que se retome la senda ganadora en la Liga. El ritmo de partidos es vertiginoso.Veremos 

martes, 2 de diciembre de 2014

Isco dirige en todos los terrenos. R. Madrid 5 - Cornellá 0

   No había pensado hacer una entrada de un partido intrascendente por estar resuelta la eliminatoria en el partido de ida; sin embargo creo que hay algunos apuntes que hacer después de ver el partido.
   En primer lugar, creo que es un acierto por parte del entrenador no alinear y dar descanso a jugadores titulares que llevan una importante carga de partidos; tal es el caso de Pepe, Ramos Kroos, Bezema o Cristiano (elegante, que no haya pretendido engrosar su palmarés a costa de este partido). 
    Por otro lado, ha quedado patente la necesidad de utilizar a Illarramendi con más frecuencia. Está preparado. Ha crecido desde su fiasco en Dormund y se merece un voto de confianza. La temporada es muy larga y conviene tener engrasada la maquinaria completa. Recordemos el final de temporada del curso pasado.
    Esperanzador el regreso de Jesé a la competición. Aunque estuvo poco afortunado en sus inicios, probablemente por su miedo a emplearse a fondo, con el paso de los minutos se fue encontrando más a gusto, pisó el acelerador y vino a recordarnos a aquel jugador potente anterior a la lesión, culminando su vuelta con un buen gol.
    Magnífica obra de arte el tercer gol, realizado al primer toque pero con una visión del juego y una precisión extraordinaria. Quizá el rival pueda restar valor al mismo, pero no le quita un gramo de su belleza. Mereció la pena ver el partido sólo para ver esta jugada.
    Finalmente, es obligado hablar de Isco. Si hace unas jornadas hablábamos de Modriciscomanía, tras la lesión del croata parece que Isco está empeñado en quedarse con el titular en solitario "Iscomanía", porque lleva una temporada haciendo un derroche físico y tomando el mando de las operaciones con un desparpajo nada común. En el último mes ha asumido el liderazgo con la selección, con el equipo titular supliendo la ausencia de Modric, y hoy con un equipo plagado de suplentes. Con esto un único apunte: quizá debería haber descansado algunos minutos dada la importancia que está adquiriendo este chico en el equipo. De momento seguimos deleitándonos con su juego.

sábado, 23 de agosto de 2014

En busca del plan B. Atlético 1 - Real Madrid 0

   En sólo dos minutos había resuelto el partido Simeone. Había logrado sorprender a su rival, que como le sucede en muchas ocasiones salió al campo con ciertas dosis de pereza. Y es que eso es lo que parece que le provocan a este equipo los contrarios que le atosigan demasiado. Viendo a algunos jugadores del Real Madrid, uno tiene la impresión de que les molesta en exceso la presión asfixiante que les plantean los jugadores colchoneros.
   Pereza y lentitud son los dos ingredientes que componen este plato que se les viene atragantando. Da igual cuál sea la alineación que presente. Si sales como diciendo "queda mucho partido, ahora no nos vamos a poner frenéticos", y encima te mueves como un elefante y no haces correr el balón, pues tienes muchas papeletas para encajar un gol. Si a ello le añades errores de concepto que Ramos comete con frecuencia (no sé cómo pueden decir que es el mejor central del mundo), como el de colocarse encima de Griezmann para no disputarle el balón por arriba y dejar el pasillo franco a Mandzukic, está claro que el gol llegará más pronto que tarde.
   Aunque un poco mejor partido que el anterior, sobre todo en la segunda parte en que ambos equipos tuvieron sus momentos brillantes en el juego; a partir de los primeros minutos de agitación rojiblanca y el gol consiguiente, el Madrid pudo tener algo más la pelota y desarrollar algunas jugadas de mérito, pero sin la profundidad suficientes como para inquietar  la meta contraria.
   Pedíamos en la entrada anterior un cambio de argumento por parte de Ancelotti que no se produjo. Dejó en el banquillo a algunos jugadores, entre ellos Ronaldo; pero no consiguió modificar en casi nada la forma de abordar un sistema defensivo que continúa atragantándosele. Sólo algunos momentos al final de la primera parte a cargo de James cuando deambuló por la media punta, pusieron algo de chispa al ataque blanco. Con un Benzema desaparecido y un  Bale que no lograba enlazar una jugada, la mejor opción de ataque pasaba por las entradas de Carvajal por la banda derecha. Para desesperación de todos, cambió a James en la segunda parte cuando era el único jugador que estaba llevando el peligro a la meta contraria. Volvió a arriesgar incomprensiblemente introduciendo a Ronaldo que tampoco aportó nada importante, y finalmente introdujo los cambios de Isco y Marcelo que llegaron algo tarde y sin resultados.
   El Madrid jugó mejor cuando Kroos se marchó, lo que quizá merezca alguna reflexión de cara a modificar ese triplete en el centro del campo. Si bien es verdad que la llegada del alemán y del colombiano, junto a la salida de Di María parece que le ha deshecho el puzzle que logró componer en la anterior temporada.
   Escuché a Ancelotti hacer un análisis de este partido como si perteneciera a la anterior temporada. Creo que es un grave error considerarlo así. Este partido pertenece a esta temporada, o mejor dicho a esta pretemporada, y debe analizarlo bajo esa premisa. Cuanto más tarde en dejar de pensar en la buena temporada pasada, peor para él, para el equipo y para el club. Las alaracas de la prensa anunciando un ciclo triunfador, el sexteto, y todas esas majaderías pueden llevar al equipo a un rotundo fracaso. El nivel competitivo que hay en las tres competiciones (Liga, Copa y Liga de Campeones) es más elevado que nunca. Empezar dormido en los laureles puede dejarte sin capacidad de reacción en la Liga, tal como ocurrió ayer en el partido.
   Esta partida se la ganó de nuevo Simeone a Ancelotti. Pero no me resisto a comentar que el argentino está dando pasos hacia la emulación del tan denostado Mourinho, ayer salió con un nivel de excitación y protesta constante que parece transmitir a sus jugadores, y hasta se atrevió a dar unas collejas al cuarto árbitro. De momento conductas que en su "modelo" hubieran provocado un terremoto nacional, parecen pasar sin pena ni gloria para la prensa.
   Ancelotti debe concentrarse en preparar su puzzle sin Di María. Esta semana por fin se ha clarificado poniéndose a trabajar sin él. Club y entrenador deben clarificar estos aspectos antes, pues hasta ahora se percibían dos discursos. Quizá si hubiera trabajado sobre un plan B para atacar el sistema de Simeone durante la pretemporada, a estas alturas tendría el problema resuelto.  Aunque tardó en encontrarlo, el italiano demostró la pasada temporada ser capaz de encontrar equilibrios imposibles como el del lío de la portería o el encaje de Di María. Mimbres tiene para ello.


miércoles, 20 de agosto de 2014

Ancelotti no puede con Simeone

  Disputar un trofeo a doble partido prácticamente en la pretemporada no parece lo más juicioso, pues obliga a los contendientes a aparecer en la misma con una preparación anticipada que a la larga puede resultar perjudicial. Por más que el uno tenga un gran fondo de armario que ha reforzado este curso, y el otro llegara a demostrar el pasado que se puede mantener la tensión a lo largo de toda la temporada para asombro de propios y extraños. Pero esta es la Supercopa y así está planteada: o la tomas o la dejas, o la disputas o la afrontas como una preparación más.
      Con una primera parte bastante sosa y sin chispa alguna por parte del Madrid, salvo las acometidas de Bale que no  cuajaron en nada, merced a la cobertura solidaria que preparó Simeone sobre el galés que en ocasiones era rodeado de tres contrarios; fue en  la segunda parte, con la incorporación de James en primera instancia y sobre todo Di María posteriormente, cuando se agitaron algo las aguas y se dispuso de alguna oportunidad para ganar el partido.  En la primera, fue el Atlético el que gozó de las mejores oportunidades; en la segunda,  fue el Madrid quien lo hizo: marcó un gol y se dejó marcar otro a balón parado.
    A juzgar por lo visto ayer pareció que los dos equipos reeditaron los esquemas de juego que tenían la pasada temporada, con las variantes propias de las incorporaciones y bajas que se han hecho. El Atlético cerró líneas a la espera de su rival, y el Madrid atacó esa estructura sin éxito alguno a lo largo de todo el partido.
   Con un Cristiano pegado a la cal e incapaz de encontrar la forma de penetrar (luego sería sustituido por lesión), un Bale que mostró su potencial desbordando por su banda, un Kross que dejó muestras de ser un excelente jugador robando y pasando con solvencia siempre, un Modric algo falto de ritmo y un gran Carvajal algo necesitado de oxígeno en las carreras hacia atrás; el Madrid no pudo con un Atlético que tiene la lección bien aprendida.
   Sorprende que la entrada de nuevos jugadores en el Atlético no hayan alterado el sistema de juego en absoluto. Sabe cómo tiene que jugar al Madrid y obtuvo  de nuevo un resultado que, aunque levemente, le pone en ventaja de cara a la resolución de esta Supercopa. A ello contribuyó Ancelotti que se adaptó como un guante a los deseos del entrenador argentino. Dejó en el banquillo a Di María que es el único jugador capaz de "rajar" las defensas cerradas, junto a Marcelo. Ellos agitan las aguas y crean superioridad numérica para los demás, como bien se demostró en la segunda parte. Con Cristiano pegado a la banda, Marcelo no encontraba la forma de desarrollar su juego, los espacios se le achicaban porque la defensa no  tenía que ocuparse del portugués.
   El Madrid cometería un gran error si dejara escapar a Di María por varias razones, pero la fundamental es que es el jugador más desequilibrante que tiene el equipo y Ancelotti le quiere y le necesita. Lamento coincidir con Simeone, sobre todo porque se está acostumbrando a lanzar dardos en sus declaraciones pre y post partido. Pretender aparecer como los "pobres" que solo han podido gastar 95 millones de euros es patético, y meterse con la alineación del entrenador rival es de muy mal gusto. ¿Estaremos ante un discípulo de Mourinho?
   De cualquier manera, Ancelotti debería buscar la forma de acometer sistemas bien armados atrás, porque puede que muchos equipos jueguen a eso si ven que da resultado, y porque como ya ocurriera la temporada pasada, los enfrentamientos entre ambos pueden ser decisivos en cualquiera de las competiciones, incluida la Liga.

  Incluso corriendo el riesgo de perder esta Supercopa, debería experimentar otra fórmula. Debería tomarse este trofeo como una preparación para la larga temporada que se inicia. Tal como está la Liga, es posible que se decida de nuevo en los enfrentamientos entre los tres "grandes" equipos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

El Madrid puso la intensidad. R. Madrid 3 - Atlético 0

   Había visto la eliminatoria del Atlético contra el Athletic y pensé que el esperado declive del equipo colchonero se empezaba a atisbar en lo referente al aspecto físico; sin embargo, su disposición en el terreno de juego y la concentración defensiva a lo largo del encuentro, y muy especialmente en el último tramo del partido de vuelta, me hizo pensar que este equipo sería muy difícil de batir, incluso cuando no estuviera en  su mejor momento.
   Pero parapetarse atrás desde el minuto uno resulta muy complicado. Si la fortuna no te acompaña, son demasiados minutos. El Madrid no tenía apenas que preocuparse por su defensa dado que el Atlético casi renunció al ataque.
   En los compases iniciales el Madrid dominaba el partido a partir de la posesión de la pelota, pero una y otra vez los atléticos cerraban y ganaban superioridad defensiva con su  ejemplar basculación a un lado y otro y sus dos líneas de cuatro y cinco jugadores bastante juntas. Tuvo por eso que venir el primer gol de las botas de Pepe que ganó la frontal a sabiendas de que dejaba superioridad en su defensa. Hubo fortuna en la desviación del esférico, pero cuando se juega con fuego... Durante gran parte del primer tiempo se temió lo peor. Hubo demasiada marrullería entre Diego Costa y prácticamente toda la defensa del Madrid. Por suerte, no hubo ninguna expulsión que hubiera arruinado el partido.
   A partir de aquí, el Atlético siguió con el mismo esquema de juego. Confió en que tal vez un gol no era mucha renta para ir a casa y siempre habría la posibilidad de hacer alguna diana a balón parado o fruto de alguna incursión de Diego Costa. Pero ese gol no llegó, antes al contrario, comenzaron a surgir más huecos y más posibilidades, hasta que se materializaron otros dos más.
    Con el avance del encuentro la superioridad blanca fue en aumento, terminando por poner más ganas en el juego que los rojiblancos. Vino a disputarle el partido en su especialidad, la intensidad. 
     De manera que hoy fue el equipo el que hizo posible esta importante victoria; si bien hemos de destacar la mejoría experimentada respecto del partido contra el Athletic en la medular, especialmente por parte de Modric, que volvió a ser ese jugador todoterreno capaz de aclarar el juego con un simple regate o caracoleo. Gran partido también de Di María, porque a la par que ayudó defensivamente a su lateral consiguió llegar con claridad arriba: su pase a Jesé en el segundo gol fue genial. Excelente partido también del canario. Siempre que entró en contacto con la pelota llevó peligro. Me gustó especialmente durante el tiempo que jugó por la izquierda, aunque su entrada por el centro en el segundo gol fue fulgurante. Ancelotti debería encontrarle un hueco en el equipo a este chico que está cumpliendo cada vez que se le da una oportunidad. Hoy además ha tenido una continuidad percutiendo una y otra vez sin complejos, que era su punto flaco hasta ahora en los partidos completos.    
   Este resultado deja la eliminatoria bastante decantada, y ello permite al Madrid pensar en este mes de febrero con mayor tranquilidad. Y lo que es más importante, con el camino marcado hoy hacia los éxitos: sentido de la anticipación y la intensidad en el juego.

sábado, 18 de mayo de 2013

Faltó intensidad. Real Madrid 1 - Atlético 2


   Ir de favoritos y un tu campo para disputar finales no parece que le siente bien a este club (recordemos el "Centenariazo").
   A pesar de que el partido se puso de cara a los pocos minutos de iniciada la contienda, hubo un hecho que a la postre resultaría determinante para el resultado final: el Atlético mordió y mordió durante todo el encuentro, mientras que el Madrid no lo hizo, pareció que ese partido lo pensaba resolver sin demasiada tensión.
   Aunque es verdad que el Madrid tuvo muy mala suerte a lo largo del partido; también lo es que tras el gol comenzó a sestear hasta que llegó el empate y dio alas para que el Atlético se lo creyera, pudiera seguir teniendo fe.
   Lo cierto es que el equipo perdió un partido que disputó ante un equipo muy inferior en todos los terrenos, excepto en el del banquillo. No quiero ser pesado con este asunto, pero de nuevo la diferencia entre uno y otro equipo estaba en la comunión entre entrenador y jugadores. Para colmo, el árbitro acabó de arreglarlo cuando decide que ahora correspondía echar del terreno de juego a Mourinho, mientras Simeone se había pasado todo el partido haciendo aspavientos similares y protestando airadamente, al igual que lo hizo Mourinho en esa jugada puntual. Con todo me queda la duda de si Mourinho decidió borrarse del partido, dada la poca influencia sobre el mismo, una vez presentada la alineación.
   El capítulo colectivo ya hemos dicho que no gozó de un entusiasmo necesario, salvo Modric, que volvió a dar un recital de trabajo y calidad, y tal vez Cristiano; los demás jugadores no estuvieron a la altura. Tal vez la colocación de Özil en el extremo no le gustó al jugador, lo cierto es que estuvo ausente casi todo el partido, descontando algunas apariciones que bien pudieron dar la victoria, es verdad, pero no respondió a lo que de él se espera. La posición de Khedira por delante de Xabi y Modric se me antoja absurda, puesto que no participó del juego defensivo, y tampoco se puede comparar con lo que en dicha posición puede aportar el propio Özil en ataque.
   No creo, no obstante, que el problema fuera el planteamiento. Me inclino, como ya he apuntado; por un lado, a que no pusieron intensidad y ganas; por otro lado, que son demasiados los jugadores que han llegado a este final de temporada fundidos: véase Alonso, Coentrao, Di María (no ha cogido el tono en toda la temporada), Benzema, Higuaín... Si a esto añadimos las intermitencias de Özil, uno de los jugadores más determinantes de este equipo, se explicará casi todo.
   En la entrada anterior nos preguntábamos si Mourinho debía ser apartado del equipo para antes del encuentro; y nos contestábamos que no era fácil poner a alguien que se tragara el marrón de una posible derrota, y que de producirse ésta el responsable debería ser Mourinho. Pues eso...
   Lo peor viene ahora, y mira que hemos tenido culebrones este año. Quizá el club debiera plantearse cobrar "derechos de autor" por ellos: se avecina una "factoría".  
   

jueves, 28 de febrero de 2013

Este era el sistema.Barcelona 1-R. Madrid 3

 Hacía mucho tiempo que el Madrid no jugaba contra el Barça con tanta "comodidad", y con tanta solvencia. 
Lo ocurrido ayer obedece a varios factores:
 En primer lugar, el planteamiento táctico que Mourinho hizo al adelantar su defensa y juntar las líneas, esto le permitió achicar los espacios que dificultaron las maniobras de la delantera del Barça, robar con más facilidad de lo habitual, y salir con mucho peligro en el contragolpe.
  En segundo lugar, el estado de forma de varios jugadores del Barça, lo que se traduce en una falta de claridad y velocidad en la circulación del balón. Dado que se ha repetido en los últimos partidos hace pensar en el estado físico.
  En tercer lugar, el estado de forma de Cristiano Ronaldo que lleva varias semanas demostrando que es un jugador muy distinto al de hace tan solo unos meses. Ahora además es capaz de desbordar y pasar a los compañeros.
 Por último, la apuesta de Mourinho por Varane en lugar de Pepe, al menos en este partido pudo ser decisiva. Estuvo unos minutos en pista y pudo haber embarullado una situación que era bastante nítida para todos. 
  Con todo, lo de anoche solo coloca al Madrid en la final; ahora hay que disputarla. Pongamos cincuenta por ciento. Mientras el Barça tiene la Liga en el bolsillo. Pongamos noventa por ciento.
  Lo importante de ayer es la repercusión en el ánimo de ambos equipos en la otra competición en la que ambos están vivos, aunque tocados de momento. El Madrid parece hacia arriba claramente, solo hay que ver a jugadores como Di María, o el acoplamiento que están teniendo en los últimos partidos. El Barcelona parece en decadencia, solo hay que ver el caso de Xavi Hernández que ayer casi se marcha del partido sin saberse, por su juego, que estuviera en él.
  Justo es reconocer el mérito de Mourinho en este partido, por su planteamiento táctico y alineación de determinados jugadores que lo hicieron posible. Véase el caso de Di María que hizo un ajuste defensivo por la banda de Arbeloa que pudo ser decisivo. Su trabajo difícilmente lo podría haber hecho otro jugador, salvo quizá Callejón, aunque éste no es fácil que dejara a Pujol en evidencia como lo hizo Di María. 
   Parece claro que Mourinho ha encontrado el sistema adecuado para jugarle a este Barça. 
  Ahora toca preparar otro partido decisivo, el de Manchester. Esperamos ver un Madrid con una concentración y disposición al menos como lo hicieron ayer. 

viernes, 1 de febrero de 2013

La estrella fue Varane. Real Madrid 1-Barcelona 1

   Partido vibrante el que pudimos presenciar el pasado miércoles, con todos los ingredientes que explican por qué este deporte apasiona tanto: derroche físico, buen fútbol, multitud de oportunidades de gol en ambas áreas, polémicas arbitrales... Además del añadido de la incertidumbre respecto de la alineación algo de circunstancias que presentaba el Madrid, sobre todo en la línea defensiva, incluida la portería.
     Dominio alternativo de ambos equipos, con un principio y final del partido a cargo del Madrid y una parcela central dominada por el Barcelona. Numerosas ocasiones de gol salvadas por la fortuna o in extremis. Tácticamente la decisión de adelantar la defensa y la presión que puso en juego Mourinho dio sus frutos en varias fases del partido que ya hemos mencionado, a pesar de los riesgos de desbordamiento de la línea que proporciona ocasiones de gol clarísimas. El mismo riesgo corrió el Barcelona, pero con la ventaja  que le otorga la posesión del balón. En este intercambio no tiene por qué salir perjudicado el Real Madrid si no hay despistes excesivos; pues el contragolpe del Madrid es tan letal como lo es el juego a la espalda de esa defensa que hace el Barcelona, aunque depende de los robos de balón al no tener la posesión como norma.
  En el terreno de las individualidades, Cristiano no fue el de las jornadas precedentes, se le vio un tanto apagado y muy desacertado en los pases. Volvió a evidenciar que no se entiende con Higuaín (no entendí el cambio de Benzema). Se puso de manifiesto en la jugada que les saca Piqué en la boca de gol: los dos corren hacia la pelota, lo que facilita el marcaje de Piqué a ambos. Extraordinario de nuevo el partido de Özil y de Xabi. Muy flojo Modric y es la enésima vez que este chico  no está a la altura de las circunstancias, a pesar de que jugó sólo un tiempo. Essien comenzó algo impreciso, pero cuajó un buen partido dificultando las acometidas del Barcelona por su banda y atento en ocasiones a las penetraciones por el centro.  Como viene siendo habitual, los medios de comunicación aciertan poco, pues muchos anunciaron (Marca) la titularidad de Adán. Parece que Diego no está en el postpartido, lo que quiere decir que no lo hizo mal. Aunque un poco timorato en alguna salida, resolvió bien algunas jugadas de bastante peligro como la que arrebató a Messi. Esperemos que adquiera confianza y no se quede en la cueva, sobre todo en los balones aéreos que viene siendo la pesadilla del equipo en defensa.
   Muchos habían vaticinado que el partido sería un duelo Cristiano-Messi, incluso algunos lo titularon como un "duelo de bestias". Pero ninguno de los dos estuvo excesivamente acertado como ya hemos comentado. El que mereció esta vez la consideración de estrella fue Varane. Un central que demostró lo innecesario que es tener personal tosco en esa demarcación. Que lo importante es tener sentido de la anticipación y una gran velocidad. Cualidades que puso en juego el francés de forma espectacular. Si a eso añadimos su poderío en ataque, logrando el tanto que mete al equipo en la disputa de la eliminatoria, convendremos en que él fue el protagonista en un partido con mucha tela que cortar. Para enmarcar.
  La irrupción de este chico ofrece nuevas posibilidades al equipo de cara al resto de la temporada y en el futuro, si bien pasan por desplazar de nuevo a Sergio al lateral donde parece que ya no se siente cómodo. A mí no me han gustado sus últimas intervenciones en ese puesto. 
Ya veremos.

jueves, 10 de enero de 2013

Quizá haya equipo, a pesar de Mourinho. Real Madrid-Celta

  Teníamos dudas de que el equipo pudiera afrontrar este partido con garantías, pero la aparición de un  Cristiano pletórico desde el primer minuto (este es el mejor Cristiano que hemos visto en el Madrid) y la comunión del público con el equipo ha hecho posible sacar adelante una eliminatoria que sólo el árbitro mantuvo en vilo durante la segunda parte.
   Teníamos dudas por el rendimiento que podrían tener jugadores como Khedira, Xabi o Cristiano debido al esfuerzo que tuvieron que hacer el domingo. Del último ya hemos hablado, el primero ha vuelto a hacer un gran partido, y ya van unos cuantos, marcando un gol de fuerza en el tramo final del partido, lo que habla de su estado de forma; finalmente, Xabi también estuvo a la altura hasta que abandonó el campo.
   Teníamos dudas sobre Modric, y por fin le hemos visto hacer un partido completo con bastante más solvencia de lo que lo había hecho hasta ahora, si bien al comienzo de la segunda parte el equipo se resintió con la ausencia de Xabi; situación de confusión que aprovechó el Celta para presionar y poner contra las cuerdas al Real Madrid. En los minutos centrales y finales volvió a dar salida al equipo y no evidenció la falta de fondo físico que suele acompañarle.
   Teníamos dudas sobre cómo podría afectar todo el follón en torno a Casillas a este jugador, por lo visto en este partido parece que sigue siendo el jugador de siempre, con sus defectos (no mide bien por arriba, tampoco está para jugar con los pies)  y sus virtudes (volvió a realizar al menos cuatro grandes paradas, sacando manos como pocos).
   Sólo podemos decir que esperamos que Casillas deje de estar triste (éste está triste de verdad) de una vez, que Modric despliegue todo el fútbol que parece que tiene, que Khedira siga en la línea que lleva en los últimos partidos, que Cristiano siga enchufado como lo está ahora, que Di María  vuelva a ser el jugador que era antes de su renovación.
   El equipo ha demostrado que en los momentos difíciles (y hoy lo era) es capaz de desarrollar mejor juego. Mourinho tiene que arreglar la inestabilidad que ofrece la defensa, no solo en el terreno técnico y táctico, sino también en el aspecto psicológico. ¿Cómo entender el desquiciamiento de Sergio Ramos, por no hablar del de Pepe que no juega actualmente?
   Creo que sigue habiendo dudas, pero casi todas están en la responsabilidad de Mourinho que es el entrenador. De no despejar estas dudas en breve, creo que ha llegado el momento de buscar su relevo.