lunes, 29 de agosto de 2016

Demasiadas dificultades. R. Madrid 2 - Celta de Vigo 1

   No estuvo cómodo el equipo casi en ningún momento a lo largo del partido, prueba de ello son las escasas subidas decididas de los dos laterales. En realidad no comenzó a jugar hasta que Modric pudo empezar a desarrollar su juego. Si bien es verdad que tuvo que zafarse previamente de la presión del centro del campo vigués, en ocasiones de dos hombres a la vez. La calidad del croata terminó por imponerse a pesar de que aún dista mucho de la buena forma.
   Por momentos, el Celta le arrebataba la pelota y venían los sufrimientos defensivos en forma de despistes en el marcaje, en el seguimiento del jugador contrario, en importantes huecos en la zona de tres cuartos del ataque gallego. Esperábamos un avance en la presión adelantada, aprovechando la presencia de jugadores como Morata o Asensio y ante la ausencia de nombres privilegiados en estas tareas. Pero lo esbozado en la Supercopa esta vez no se practicó en casi ningún momento. No existió esa presión para robar hasta el final del partido y fruto de ella vino el primer gol de Morata (aunque fuera más fallo del portero) y el segundo de Kroos, precedido de una pérdida y robo inmediato de balón de James. 
   Con todo, probablemente hace falta que cada uno suba un puntito más su estado de forma para no pasar tantos apuros, sobre todo en un partido que se juega en casa. 
   Hay un par de aspectos que conviene analizar. Por un lado, la tan traída y llevada justicia con que Zidane dice que se conducirá; y por otro, el asunto de las altas y bajas. 
  Aunque el entrenador se ha ganado el beneficio de la duda, el hecho de que en este partido alineara y mantuviera durante todo el partido a Bale despierta ciertas dudas acerca de la aplicación de la justicia. Primero porque se le vio falto de forma, y después porque volvió a mostrarse poco generoso en su esfuerzo y concentración. Tanto Kovacic como Lucas o James  están en mejor disposición. En definitiva, que suena a que han de jugar las "vacas sagradas" sí o sí como siempre.
   En el terreno de las incorporaciones, sin pretender menospreciar las de canteranos como Asensio y Morata, que son dos excelentes "fichajes"; cuesta trabajo pensar que no haya ningún lateral izquierdo mejor que Coentrao para tener una alternativa a Marcelo. Porque con las carencias suyas y los despistes que viene cometiendo Ramos en cada partido, va a resultar muy difícil aguantar defensivamente ante equipos más potentes en ataque. Por otro lado, a pesar de que puede ser un problema en el banquillo, creemos que sería un acierto retener a James, en espera de que muestre la cara que viene mostrando en esta temporada. Calidad tiene de sobra, la temporada es muy larga y las circunstancias suelen ser muy caprichosas. No hay más que ver a Morata que lleva tres partidos siendo titular. Por cierto, con un gran juego algo falto de suerte de cara al gol.
Demasiadas dificultades para una alineación que debería tener la ventaja de que no ha variado apenas y por tanto con muchos automatismos que les faltan a los equipos por hacer. Aún así, no está mal para un equipo al que le faltan cuatro titulares de la temporada pasada: Navas, Pepe, Cristiano y Benzema.

domingo, 3 de julio de 2016

A vueltas con Casillas

   Alguno se preguntará qué hacemos aquí hablando de un jugador que ya no pertenece a la disciplina blanca. Pero las vicisitudes por las que atraviesa de nuevo, y la importancia de Casillas para el club merengue creo que bien merecen unas líneas. De alguna manera lo sucedido también salpica al Real Madrid.
   La sustitución de Casillas al frente de la portería de la Selección era algo que más tarde o más temprano tenía que abordarse. La temporada de Casillas en el Oporto al parecer no ha sido muy brillante, por ello podría entenderse que esta Eurocopa era el momento esperado, pese a que él había hecho toda la clasificación como titular. 
   Dicho y admitido esto, parece lógico que abordar la sustitución del portero que ha hecho tanto por la misma a lo largo de tantos y tantos partidos deba prepararse con un mínimo de tacto. Pues bien aquí es donde aparece la sorpresa. El seleccionador no solo no la prepara en absoluto, sino que ni siquiera lo habla con el afectado. Antes al contrario prefiere dejar que la situación se enquiste sin dar una explicación que deje clara su situación a al jugador y el papel que ha de representar en adelante.
   Algo tan sencillo y lógico en el procedimiento, si bien complejo a la hora de explicar, es lo que ha llevado al peor de los escenarios posibles para todos: jugador, entrenador, directivos. Porque de aquí parece que se ha llegado un sin fin de malas caras, incomodidades, plantes, y actitudes en el fondo bastante poco maduras que nos han traído al remate final en el que el entrenador da rienda suelta en la particular y distendida verborrea con el periodista De La Morena (encantado de la vida, por otra parte) acusando a Casillas de no haber estado muy simpático con el equipo técnico.
   No sabemos la motivación por la que Del Bosque decide dar a conocer este asunto interno y cargar de forma tan barriobajera contra un jugador emblemático de la Selección, pero en el envite creemos que el más perjudicado, al menos desde nuestro punto de vista (en contra de lo que opinan la mayoría de los periodistas de este país), es el propio entrenador. No solo porque ha actuado de un modo poco profesional al no hablar y explicarle su nuevo papel al jugador, sino porque a continuación va a un medio de comunicación a soltarlo
   Nos preguntamos si con ello lo que Del Bosque ha querido es desviar la atención sobre el enorme fracaso cosechado por la selección por segunda cita importante consecutiva. O de lo que se trataba era de proporcionar una explosiva "noticia" al periodista amigo en su despedida de la cadena Ser, de la que se desvincula justo estos días.
   Sea una u otra la razón, desde luego la jugada es magistral porque ha conseguido ambos objetivos. Durante los últimos días se habló más de Casillas que del tortazo que nos hemos vuelto a dar en una fase final. 
   En estas, nos hemos quedado probablemente sin los dos protagonistas de esta historia, que de forma natural tenía que llegar y que incluso debió llegar antes. Pero que ahora llega tarde y mal.
   Feo, muy feo lo que ha hecho Del Bosque, impropio del supuesto personaje templado y racional que a lo largo de años se ha hecho acreedor.
   Lamentamos de nuevo que Casillas haya vuelto a toparse con un entrenador con nulo tacto y malas artes a la hora de airear cuestiones tan simples como el mal humor o el cabreo natural por no jugar de uno de sus jugadores.
  A falta de que nos den más datos, contrasta el trato dispensado a Pedrito (que reventó la concentración con sus declaraciones a los medios) y el que ha recibido Casillas. Si lo que conocemos es todo, es bastante triste el final de una brillante carrera. 
   Esperemos que alguien ponga cordura a este desagradable asunto, y  Casillas tenga una despedida menos embrollada. Va a ser difícil, porque todo lo que hace es criticado una y otra vez hasta la saciedad: colgó un vídeo para intentar apoyar al equipo en horas bajas, y todos los medios le crucificaron. 

domingo, 19 de junio de 2016

Balance de la temporada.

   Pocos, por no decir nadie, hubieran apostado a que este equipo ganaría nada esta temporada a tan solo un par de meses de finalizarla. La eliminación esperpéntica de la Copa supuso un punto de refuerzo en la idea de estábamos ante una nueva temporada "en blanco".
   El vestuario apostó por la salida de Benítez, y a nuestro juicio forzó su salida poniendo poco entusiasmo hasta lograrlo. A partir de ahí, la llegada de Zidane vino a arreglar todos los problemas que hasta ese momento se iban acumulando: pacificó el vestuario, tomó algunas decisiones clave (la alineación de Casemiro), dio una imagen de tranquilidad que suavizó las relaciones con la prensa...
  Y aunque tuvo que hacer un pequeño recorrido previo para cargarse de razones a la hora de abordar cambios en el once que luego repitió machaconamente, terminó por encontrar el equipo que a la postre nos trajo la Undécima. Quizá ese breve recorrido nos pudo costar la Liga, pero es claro que era necesario hacerlo; ya que después no sólo se disputó la Liga hasta el último partido, sino que se alcanzó el trofeo más preciado y deseado por todos.
  Confiamos en Benítez hasta que pudimos. Cuando se empezó a especular con que le obligaban a poner a determinados jugadores, advertimos que si lo hacía me parecía algo cobarde. El tiempo, la forma en que salió y sus declaraciones posteriores creemos que avalan la teoría de que muy valiente desde luego no fue.
   El Club aún nos debe una explicación de lo sucedido en la Copa, pero nos tememos que la consecución de la Liga de Campeones lo tapa todo. No es una buena noticia que un asunto así se zanje sin ninguna explicación o medida que evite su repetición. Sobre todo porque hace un daño importante para la imagen de la entidad. Muy mal síntoma es este.
   Escuchamos a mitad de temporada a medios y aficionados la necesidad de renovar esta plantilla en la que apenas salvaban a tres o cuatro jugadores. Y aunque sería un despropósito hacer algo así, es verdad que deben hacer ajustes que no acaban de realizar. De nuevo se habla de fichajes (véase Pogba, De Gea) que no interesan porque ocupan posiciones bien cubiertas hoy en el equipo. En nuestra modesta opinión, para que el equipo como tal mejore es preciso reforzar demarcaciones que hoy por hoy están deficientemente cubiertas. Se precisa un lateral izquierdo que fuerce a Marcelo a trabajar más y mejor, y que pueda dar otras alternativas. Se precisa un delantero hábil y desequilibrante en el uno contra uno, para que pueda también ofrecer alternativas al juego que ofrece la denominada BBC. Eso sin tocar la BBC que buena falta haría, pues como hemos dicho muchas veces los tres son jugadores para un tipo de juego que les requiera poco sacrificio; y un equipo moderno no puede permitirse tres jugadores que no asuman roles defensivos comprometidos.
   En fin, la política de fichajes debe marcarla el Club, pero ya son muchas las temporadas en que lo que se refuerza no es lo que el club precisa. Veremos lo que traen y después cómo funcionan. Llegados ahí, comentaremos lo que haga el entrenador con ello, que es lo que venimos haciendo en este blog desde el principio. Veremos.