domingo, 19 de junio de 2016

Balance de la temporada.

   Pocos, por no decir nadie, hubieran apostado a que este equipo ganaría nada esta temporada a tan solo un par de meses de finalizarla. La eliminación esperpéntica de la Copa supuso un punto de refuerzo en la idea de estábamos ante una nueva temporada "en blanco".
   El vestuario apostó por la salida de Benítez, y a nuestro juicio forzó su salida poniendo poco entusiasmo hasta lograrlo. A partir de ahí, la llegada de Zidane vino a arreglar todos los problemas que hasta ese momento se iban acumulando: pacificó el vestuario, tomó algunas decisiones clave (la alineación de Casemiro), dio una imagen de tranquilidad que suavizó las relaciones con la prensa...
  Y aunque tuvo que hacer un pequeño recorrido previo para cargarse de razones a la hora de abordar cambios en el once que luego repitió machaconamente, terminó por encontrar el equipo que a la postre nos trajo la Undécima. Quizá ese breve recorrido nos pudo costar la Liga, pero es claro que era necesario hacerlo; ya que después no sólo se disputó la Liga hasta el último partido, sino que se alcanzó el trofeo más preciado y deseado por todos.
  Confiamos en Benítez hasta que pudimos. Cuando se empezó a especular con que le obligaban a poner a determinados jugadores, advertimos que si lo hacía me parecía algo cobarde. El tiempo, la forma en que salió y sus declaraciones posteriores creemos que avalan la teoría de que muy valiente desde luego no fue.
   El Club aún nos debe una explicación de lo sucedido en la Copa, pero nos tememos que la consecución de la Liga de Campeones lo tapa todo. No es una buena noticia que un asunto así se zanje sin ninguna explicación o medida que evite su repetición. Sobre todo porque hace un daño importante para la imagen de la entidad. Muy mal síntoma es este.
   Escuchamos a mitad de temporada a medios y aficionados la necesidad de renovar esta plantilla en la que apenas salvaban a tres o cuatro jugadores. Y aunque sería un despropósito hacer algo así, es verdad que deben hacer ajustes que no acaban de realizar. De nuevo se habla de fichajes (véase Pogba, De Gea) que no interesan porque ocupan posiciones bien cubiertas hoy en el equipo. En nuestra modesta opinión, para que el equipo como tal mejore es preciso reforzar demarcaciones que hoy por hoy están deficientemente cubiertas. Se precisa un lateral izquierdo que fuerce a Marcelo a trabajar más y mejor, y que pueda dar otras alternativas. Se precisa un delantero hábil y desequilibrante en el uno contra uno, para que pueda también ofrecer alternativas al juego que ofrece la denominada BBC. Eso sin tocar la BBC que buena falta haría, pues como hemos dicho muchas veces los tres son jugadores para un tipo de juego que les requiera poco sacrificio; y un equipo moderno no puede permitirse tres jugadores que no asuman roles defensivos comprometidos.
   En fin, la política de fichajes debe marcarla el Club, pero ya son muchas las temporadas en que lo que se refuerza no es lo que el club precisa. Veremos lo que traen y después cómo funcionan. Llegados ahí, comentaremos lo que haga el entrenador con ello, que es lo que venimos haciendo en este blog desde el principio. Veremos. 
    

domingo, 29 de mayo de 2016

¡Hala Madrid! R. Madrid 1 - Atlético 1 (5-3)

   ...Y llegó el día esperado. ¿Qué decir del partido? La verdad es que nos cuesta hacer un análisis de los partidos que vivimos con tanta intensidad y pasión. Estos componentes nos suelen distorsionar para realizar una visión equilibrada.
   Yendo a ello, diremos que tras unos inicios mandando y asumiendo el control del juego, alguna ocasión muy clara hasta obtención del gol de Ramos; el equipo se fue replegando poco a poco hasta casi dejar de mirar a la portería contraria. Gran parte del partido se estuvo esperando al Atlético en propio campo, cediéndole la pelota y el terreno; lo que el equipo colchonero no parecía dispuesto a aprovechar, o al menos no quiso correr riesgo alguno y se cuidó muy mucho de no dejar su retaguardia al descubierto.
   Así que la mayoría del tiempo transcurrió sin demasiados sobresaltos, porque ninguno de los dos equipos estaban dispuestos a correr riesgos. Unos, convencidos de que con el gol les bastaría para llegar al minuto noventa; y los otros, confiados en que en algún momento llegaría el empate. Estas cábalas en muchas ocasiones acaban por beneficiar al que viene por detrás: ambos lo sabían por propia experiencia en la final de hace tan solo dos años, aunque con los papeles cambiados.
   Y en esta partida de ajedrez que planeaba por encima del juego y que lo condicionó absolutamente, llegó el gol del Atlético a falta de diez minutos. Justo lo que el Atlético quería, confiados en que la prórroga esta vez le iba a ser más venturosa. No en vano, varios jugadores blancos se encontraban con problemas físicos (especialmente Bale) y con los cambios agotados.
   No fue así, en la prórroga solo el Madrid por momentos pareció dispuesto a acabar con la partida. Estuvo en las botas de Benzema, pero el francés no tuvo ayer su mejor noche y tiró al bulto en un mano a mano con Oblak. Así se llegó a la tanda de penaltis, que era lo que parece que quería Simeone, no solo por la intención demostrada por sus jugadores en el terreno de juego, sino por cómo salió a jalear a los aficionados al finalizar la prórroga. Quizá confiado en las dos tandas previas ganadas este curso. La suerte esta vez no le sonrió y el Madrid se proclamó campeón tras una impecable tanda culminada por un Cristiano que estuvo bastante gris toda la noche, pero que merecía poner el broche tras esas dieciséis dianas en la competición.
   No fue una final muy brillante, pero sí épica por el destrozo físico que causó en muchos de los jugadores de ambos equipos (Filipe Luis, Carvajal, Bale, Koke...); porque se ganó frente a un equipo que se caracteriza por ser eso, un verdadero equipo; porque se logró en la tanda de penaltis. Particularmente pensamos que, de haber sido más ambicioso, el Madrid pudo haber sentenciado antes.
  Aunque no dábamos un duro por este equipo hace tan solo unos meses, ahí está el premio gordo que como ya anunciábamos en la anterior entrada dejará todo en el olvido: nadie se acuerda de las Ligas que hizo el equipo que ganó la séptima, la octava o la novena; algunas de ellas bastante peores que la de este año. 
   Tiempo habrá para hacer un balance de la temporada y del "hombre tranquilo". Ahora toca disfrutarlo porque esto es presente: ¡Hala Madrid!

sábado, 14 de mayo de 2016

Tarde piache. Deportivo 0 - R. Madrid 2

   Se ha hablado tanto de maletines, apuestas y manipulaciones extradeportivas, todas ellas sonrojantes para el fútbol, pero con el beneplácito de no pocos periodistas que llegan a ver con buenos ojos las primas para incentivar a los equipos desmotivados para presentar batalla en las últimas jornadas; que habíamos perdido de vista la realidad
   La realidad es que llegar a la última jornada sin los deberes hechos suele tener las consecuencias lógicas; no apruebas una de las asignaturas más importantes del curso. 
    Fastidia tener que decir que ya lo habíamos dicho, que la Liga se perdió en aquellas dos semanas ignominiosas en que el Equipo estuvo perezoso, triste y sin alma. 
   El partido de hoy transcurrió por los cauces esperados. En los minutos iniciales se había resuelto el partido, merced al empuje y motivación de los blancos. Además, el Deportivo no inquietaba en absoluto, así que era cuestión de tiempo y paciencia. Los goles llegaron, pero también llegaron las noticias de Granada y poco a poco todo se fue diluyendo. 
   A partir de ahí Zidane administró, hoy sí, muy bien el banquillo. Retiró a Cristiano y Bale para reducir riesgos innecesarios, y dio entrada a los suplentes de lujo: James, Isco y Jesé.
   Después de perder la Copa en los despachos, se perdió la Liga en los terrenos. Ahora queda la última baza de la temporada, es cierto que puede tener el premio gordo; pero ha de aprenderse que la Liga es una competición que no admite "jueguitos oscuros" para echar al entrenador, y no es la primera vez que se practican estos jueguitos. Lo dicho, se acordaron tarde de apretar, o quizá cuando quisieron hacerlo no estaban para ello por la desidia con que transitaron en momentos de esta Liga.
   Con todo, si el 28 se obtiene el premio gordo, todo lo hablado quedará en mera anécdota. Así es el fútbol y el deporte en general; solo se habla de los ganadores. Veremos.