miércoles, 8 de febrero de 2012

Debió resolverse antes. Getafe-Real Madrid

  Partido más fácil de lo que el resultado indica, a juzgar por el juego y las oportunidades de que se dispuso. El Madrid controló el partido de principio a fin, porque desde la eliminatoria contra el Barça el equipo aparece más comprometido con el conjunto y con tensión sostenida y coordinada. Fruto de todo ello el control de juego fue casi absoluto, si exceptuamos los apuros finales; más relacionados con el nerviosismo propio de la posibilidad del empate que por el juego desarrollado por uno y otro de los contendientes.
  Como hemos dicho, todos los jugadores sin excepción están ahora concentrados y son generosos y solidarios en el esfuerzo con los demás. El ejemplo más claro de este cambio lo representa Cristiano Ronaldo, quien desde entonces podemos verle defendiendo en ocasiones. 
  En esta nueva situación ningún jugador aparece como fuera de tono en exceso: la generosidad de los demás deja menos margen para mostrar las carencias físicas o técnicas. Con ello, lo que hace unas semanas veníamos insistiendo acerca de la baja forma de Alonso o Arbeloa se nota bastante menos. 
  No obstante, no debemos olvidar que estos, y otros jugadores, como Marcelo han de recuperar su mejor momento a la espera de los nuevos retos que la Liga de Campeones va a plantear. Necesitamos recuperar al mejor Alonso. Para ello sería deseable que el entrenador diera algo más de continuidad a Granero que se ha mostrado como un buen sustituto o acompañante.
  Puede que Mourinho haya decidido que la prioridad es la Liga, y no quiera correr ningún riesgo colocando a Granero. Pero en el estado de forma en que éste está no hay tal riesgo. Esperemos que Mou encuentre partidos para dar descanso al vasco, y para buscar soluciones por si éste falta.
  Al margen de polémicas arbitrales, de todo punto artificiales a juzgar por los errores para ambos lados que pudo cometer el árbitro, lo cierto es que el partido lo controló el Real Madrid y que debió resolver mucho antes. Esto nos hubiera evitado tanto los nervios de última hora, como las polémicas a las que los medios de comunicación se han abonado. Parece que han encontrado un filón para vender. Es lamentable que los telediarios y noticieros pongan en titulares la mano de Pepe como si éste posible error arbitral hubiera decidido la contienda. Nada más lejos de la realidad: Torres debió irse a la caseta al comienzo del partido tras agarrar a Özil que iba flechado a encarar al portero del Getafe.
  Lo dicho, debió resolverse antes. 
  Veremos.

domingo, 29 de enero de 2012

Si son buenos y corren, mejor. Real Madrid-Zaragoza

  Algún periódico (diario AS) había apelado a que jugasen los "buenos" en la edición del día. También a que Mourinho haría caso al Bernabéu.
  No estoy de acuerdo con ninguna de las dos afirmaciones. Sobre todo después del último análisis hecho con ocasión de la entrada acerca del partido contra el Barça de la Copa. 
  Como dijimos entonces, está claro que los partidos deben jugarlos aquellos jugadores dispuestos a pelear,  jugar concentrados, y siendo solidarios con el juego del equipo. Si esos jugadores además son los "buenos", mejor que mejor. Pero lo uno sin lo otro  no nos conduce a ningún sitio. Lo ha venido demostrando Özil durante toda la temporada. Ahora puede demostrar sus enormes cualidades gracias a que está en un buen estado físico. De lo contrario, lo que hacen los jugadores es arrastrarse por el terreno de juego o, como en el caso de Ronaldo, aprovecharse del esfuerzo de los demás. Ronaldo demostró el miércoles y ayer que puede ayudar y hacer presión desde arriba, y después estar en condiciones de llegar y desbordar físicamente al contrario.
  ¿Por qué ahora juegan jugadores como Kaká o Granero? Son los buenos, evidentemente. No sé lo que harían en los entrenamientos, pero cada vez que salían en algún partido, daba pena verles. Ahora, no. Ahora da gusto. Incluso he pensado que en partidos como el de ayer, Granero está capacitado para ocupar la demarcación de Alonso, que buena falta le hacen unas vacaciones. Éste es el ejemplo de que no siempre deben jugar los buenos, porque cuando no se está en condiciones la mayoría de jugadores buenos se convierten en mediocres. Véase Marcelo, Carvalho o Pepe.
   Enlazando con estos tres nombres, es preocupante la facilidad con nos hacen gol en los últimos partidos. Cuando no es a balón parado, es en una jugada que no debería haber tenido más trascendencia. Da la casualidad de que en la mayoría de ellas está implicado, o al menos se encuentra en sus inmediaciones Pepe. Ayer fue bien clara su responsabilidad en el gol de Lafita. Otras veces hemos dicho que los goles llegaban porque no se ajustaba bien el centro del campo, pero ahora no es ese el caso. Tal vez ha llegado la hora de sustituir a jugadores como Pepe o Carvalho. 
   Enlazamos con la labor del entrenador. Es verdad que no hizo caso al Bernabéu. Hizo lo que tenía que hacer, no le quedaba otra; pero se permitió algunas frivolidades desde mi punto de vista, y a falta de tener los datos que él tiene en los aspectos físico y mental. El puesto de Central es un puesto que precisa de la confianza del entrenador cuando el jugador es joven. Varane no me gustó mucho en su última aparición, pero es muy joven y precisa tiempo para ajustarse al juego del equipo, y a los otros centrales. Ayer debió jugar en lugar de Carvalho que ya no tiene nada que aprender y que debe coger la forma entrenando y no haciendo partidos: llegó tarde a todos los cruces. Las oportunidades hay  que dárselas ahora a chicos jóvenes y con talento. Incluso creo que Albiol también debería estar por delante de Pepe o Carvalho hoy por hoy. Pepe es un problema a la hora de enfrentarse al Barça, no estaría de más que fuéramos buscándole alternativas para los partidos que todavía previsiblemente nos quedan con ellos, porque de lo contrario nos veremos abocados a jugar con diez.
  Por lo demás, la conducción del equipo por parte de Granero, la habilidad y presencia de Özil, y la aparición de Kaká o de un nuevo Ronaldo mucho más colaborador en la recuperación del balón hicieron que el partido transcurriera con la suficiente tranquilidad.
  Por cierto, no estaría de más que dejaramos tranquilo al equipo y al entrenador. Se mueve demasiado alrededor del equipo. Este equipo vende demasiado gane o pierda. Ahora el equipo está arriba en la Liga y no puede permitirse perderse en discusiones y desafecciones de la afición. No es el momento.
 

jueves, 26 de enero de 2012

De tú a tú, pero sin fortuna.

  Hubo un momento del encuentro en que pensé que otra vez nos goleaban. Ellos también lo creyeron así, tirando del toque a modo de rondo en el centro del campo, como para humillar al contrario. Ahí arrancó el mejor Madrid. Con garra, con ganas, concentradísimos en el juego, tocando bien y en profundidad. Pero faltó fortuna al igual que en la primera parte. 
  Aún así la sensación ha sido muy buena, de que se podía haber dado la campanada, de que el Barça estaba contra las cuerdas.
  Nos preguntábamos en la última entrada si habría llegado el momento de jugar de tú a tú al Barça. Ha quedado claro que sí. ¿Cuáles son los ingredientes que nos han llevado a este momento?
  Por un lado, el estado físico que permitió el mantenimiento de la tensión y la presión durante todo el encuentro; por otro, el resurgimiento de jugadores como Özil o la confirmación de un Benzema como un delantero con fuerza y resolutivo, y en tercer lugar, la fe en las propias posibilidades.
  Hoy todos los jugadores parecían estar en su mejor estado y versión, tan sólo Xabi estuvo por debajo de sus posibilidades. No ha tenido descanso en toda la temporada y eso tenía que pagarlo en algún momento. Está en el debe de Mourinho el no haber encontrado relevo para él en algunos encuentros. Hoy incluso pienso que en la segunda parte habría jugado mejor sin él, está muy lento para responder a la fuerte presión que suele hacer el Barça. La entrada de Granero lo ha confirmado. Con él, el equipo ganó en presencia, en salida del balón y  en profundidad.
  Independientemente de todo lo expuesto, lo que queda claro es que los jugadores tienen una marcha más de la que a veces manifiestan en el campo. Ese plus con que el Madrid ha salido no lo ha puesto sobre la mesa hasta hoy en sus enfrentamientos con el Barça, con excepción de la final de la Copa del Rey del pasado año. Sobre todo, esto ha sido especialmente manifiesto en los partidos del Bernabéu. Pareciera que en una situación extrema sacaron lo mejor de sí mismos.
  Como venimos sosteniendo, este año hay más partido que el año pasado, para eso necesitamos que se salga con esta concentración y creencia en sí mismos. Necesitamos que Özil aparezca, que Alonso pueda descansar  para estar más fresco en estos partidos, y finalmente tener un poquito de suerte.
  Ya veremos.