domingo, 24 de septiembre de 2017

Sigue faltando un delantero. Alavés 1 - R. Madrid 2

  Son varios los partidos que no hemos comentado, a pesar de que solo han pasado dos semanas. Sin embargo, hay un denominador común a todos ellos: el equipo es capaz de generar numerosísimas ocasiones de gol; pero se muestra incapaz de materializarlas en un porcentaje razonable.
  Si analizamos los acontecimientos ocurridos ayer, veremos un Madrid que sin demasiado brillo, sin demasiado orden, sin un desbordante entusiasmo… pudo haber goleado al Alavés de haber tenido una mayor ¿fortuna? en el remate. Y esta circunstancia provoca cierto nerviosismo en los jugadores que están en el terreno de juego y en el responsable del banquillo.
   El nerviosismo y la falta de planificación (tener un plan para cada situación) son malos consejeros. Eso no quiere decir que en un equipo que, insistimos, está generando tantas ocasiones pueda funcionar cualquier cambio que pongas en práctica. Paradógicamente, cuando la temporada pasada el equipo no funcionaba y llegaban los minutos finales, en numerosas ocasiones la entrada de un par de jugadores y el empuje del equipo espoleado por esos cambios, lograban gestas inverosímiles. En esta temporada al entrenador no le salen ninguno de los cambios que propone, especialmente en el partido contra el Betis.
   A nuestro juicio es aquí donde radica la clave de los malos resultados. Al equipo quizá le falte  un poquito más de concentración y esfuerzo individual y colectivo, pero el juego no es malo y las ocasiones tampoco, a diferencia de lo que pasada en otras temporadas. Pero el entrenador ha mostrado inseguridad en todos los partidos de esta temporada. Primero, olvidándose del delantero centro que tenía en la plantilla (Mayoral) el día que se lesionó Benzema; luego, con alineaciones experimentales estrambóticas, como la de colocar a Marcelo y Theo en el lateral; más tarde, desmantelando el equipo con los cambios de Isco y Modric y la no menos extravagante solución de mandar a Ramos de delantero (lo que provocó el triunfo del Betis); y finalmente ayer, cambiando de nuevo a Ceballos e Isco, los dos mejores jugadores ayer sobre el terreno de juego, y que a punto estuvo de provocar una nuevo empate.
  En fin, que el equipo no está acertado a la hora de rematar y el entrenador busca soluciones descomponiendo en exceso al equipo. Vimos a Casemiro haciendo de todo: defensa central, medio ofensivo, e incluso como un delantero más. Vimos a Ronaldo (supuesto delantero centro ayer) abandonando su posición y yendo a tocar una pelota a la banda sin trascendencia alguna. Vimos a Varane de nuevo obsesionado con jugar la pelota en corto cuando está rodeado de contrarios. Vimos demasiados desajustes que provocan ocasiones también clamorosas del contrario: ya sea el Apoel, el Betis o el Alavés.
   Por todo esto creemos que lo adecuado es tener paciencia, buscar el punto de motivación colectiva necesario para inclinar la balanza a favor en los partidos, e introducir rotaciones pero no un carrusel de cambios sin un plan claro de lo que el jugador debe hacer en el terreno de juego.


  Hacer un experimento está bien porque puedes extraer conclusiones tanto si sale bien como si sale mal; pero hacer varios a la vez no permite saber a cuál de ellos atribuir el bien o el mal funcionamiento. 
  Sigue faltando un delantero porque Cristiano se resiste a jugar en esa posición, la abandona y no está cómodo en ella. Ayer su supuesto acompañante, Asensio, estuvo muy gris pegado a la banda izquierda y sin contacto con las zonas calientes del campo.
   Esto no para, espera el Dormund que acaba de golear. Veremos.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Un delantero centro, por favor (II). R. Madrid 1 - Levante 1

  Como un calco del partido contra el Valencia vino a resultar el partido del sábado por la mañana. Aunque había numerosos cambios de jugadores y de búsqueda de soluciones atacantes, el resultado vino a ser muy parecido. El equipo no ve puerta y el contrario logra con relativo pocos méritos perforar la portería merengue.
   De nuevo el número de llegadas fue incontable, con ocasiones muy claras que no llegaron a materializarse; unas veces por falta de acierto de los delanteros  y otras por el buen hacer del portero.
   Con un Levante muy bien plantado en el terreno de juego. Dos líneas de cuatro juntas y defensa adelantada lograban parar y dificultar las maniobras de los blancos, que se empeñaron en atacar todo el tiempo por la banda izquierda, quizá por la variante táctica de poner a Marcelo y Theo en la misma banda y tener más libertad uno u otro para atacar. El experimento resultó fallido a medias, ya que la alternancia funcionó relativamente bien, pero los centros y pases de Theo resultaron demasiado incontrolados debido al trato poco sutil que le dispensó a la pelota: a veces se quedaba corto, las más salía con demasiada fuerza. Habrá que tener paciencia con el chico.
   Carvajal apenas tuvo profundidad por su banda, y tampoco Asensio o Lucas Vázquez tuvieron su día.
   La lesión de Benzema dio entrada a Bale que proporcionó mucha más movilidad y posibilidades al ataque. No solo dispuso de más ocasiones de gol, sobre todo por arriba, sino que tiró numerosos desmarques que a punto estuvo de subir al casillero local en alguna ocasión. El juego desplegado por el galés fue la mejor noticia del encuentro; si bien debe refrendarlo en otros partidos con defensas menos adelantadas que son su especialidad.
   Ni Isco ni Kovacic proporcionaron ese espíritu de remontada que el Bernabéu está acostumbrado a vivir en los minutos finales de los partidos. Quizá haya que convenir que el artífice fundamental de las mismas (Lucas Vázquez) fue uno de los sustituidos, y que la entrada de Kovacic no era para jugar arriba sino para liberar a Kroos de funciones defensivas. A punto estuvo de salirle bien a Zidane si el alemán hubiera marcado en el disparo que pegó en el palo, pero no fue así, y la realidad es que quedamos a cuatro puntos de la cabeza. Alguna responsabilidad debemos otorgarle al entrenador si el único delantero centro que tiene disponible (Mayoral) ni siquiera va convocado. Si no pensaba utilizarlo ni estos casos quizá debió pedir la llegada de un jugador para ese puesto. Sin ese jugador la dependencia de Cristiano puede ser brutal. Y eso nunca es bueno para el equipo.
   En conclusión, con el juego y las oportunidades de que ha dispuesto el equipo en estos dos partidos, en tiempos pretéritos les hubiera bastado para golear al rival. ¿Por qué esto ahora no es así? Creemos que es la carencia de un delantero centro de verdad que pueda suplir con garantías la ausencia de Cristiano o la poca puntería de Benzema. Veremos qué ocurre cuando regrese al equipo el portugués. Antes hay que ir a casa del líder.


jueves, 31 de agosto de 2017

Un delantero centro, por favor. R. Madrid 2 – Valencia 2

   Si analizamos con tranquilidad el partido, es verdad que varios jugadores no tuvieron su mejor día. Es decir, no solo Benzema falló estrepitosamente varias oportunidades de gol. También le faltó chispa a Isco, a Modric, a Kroos (a él nos referiremos más adelante), a Marcelo…; y por supuesto, a Bale. Pero haciendo un balance de oportunidades y juego desplegado, veremos que el Madrid  controló la mayor parte del tiempo el juego y, eso sí, se encontró con un Valencia muy ordenado y que como siempre le pone las cosas muy difíciles. Recordemos que llevan varios años muy mal, pero que siempre consiguen al menos empatar en el Bernabéu.
   Sin embargo, si contabilizamos el número de llegadas y ocasiones a favor del equipo merengue, las miradas deben dirigirse hacia otros actores. El equipo generó suficiente fútbol y llegadas, y solo la falta de acierto de los delanteros, especialmente Benzema, permitió llegar al final del encuentro con un empate que casi supo a suficiente, una vez que a pocos minutos del final se volvió a tener que remontar un dos uno casi imposible.
   Y vamos al fondo de la cuestión. En primer lugar hay que decir que la decisión de deshacerse de Morata sin tener un sustituto de garantías ha sido poco afortunada. En segundo lugar, que Cristiano debe tener más cuidado a la hora de encararse con los árbitros. Llueve sobre mojado. El domingo hizo que nos acordáramos de Morata, pero probablemente no lo hubiéramos hecho de haber estado él en el terreno de juego. En tercer lugar, la alineación forzada de Casemiro en la posición de Central no pareció contar con sustituto para su posición fija, por ahora (o sí, ahí estaban Llorente y Kovacic). Kroos no está para estos trotes. No lo ha estado nunca, pero ahora que se ha desvinculado, menos. No hay más que ver la actitud defensiva en el segundo gol de los valencianos; lamentablemente tiende a estar de espectador en este tipo de jugadas en lugar de tapar las llegadas del contrario.
   Una noticia negativa más fue la actuación de Bale.  Y peor que eso, el empecinamiento del entrenador por colocarle esté como esté. Ofrecer una jugada en todo un partido y un remate fallido en una clara ocasión de gol es muy pobre para cualquier jugador, para una supuesta estrella es un fiasco. Parece que seguiremos esperando…
   Una excelente noticia fue el partidazo que nos dejó Asensio: toque, pase, arrancadas con fuerza, precisión en el remate… Una delicia.
   Para concluir, en la nueva forma de juego del equipo, se hace necesario un delantero centro de verdad. Un rematador. Si quiere serlo Cristiano que se ponga a ello, facultades le sobran; pero si sigue sin querer desempeñar ese papel, pues busquemos uno de garantías, por favor.
   Por cierto, si tienes dos compañeros lesionados en la posición de central no conviene sacar a paseo el codo en un salto y correr el riesgo de quedar sin centrales a tu equipo (véase Ramos en Coruña). Por más que fuera injusta la tarjeta ya que ni siquiera fue falta.

   A ver cómo regresamos del parón. Parece claro que la plantilla está cerrada. Veremos.