martes, 20 de septiembre de 2016

Flojo, flojo, flojo... Español 0 - R. Madrid 2

   Me quedo con la tercera acepción del diccionario de la RAE para calificar este partido y este Madrid: "Perezoso, negligente, descuidado y tardo en las operaciones".
  Aquí podría quedar el comentario que se merece este partido y la actitud de los jugadores merengues. Con una primera parte lamentable en la que sólo pudo salvarse merced al gol que logró el colombiano; y a los bravos empeños de Ramos por darle algo de emoción al encuentro en forma de despistes.
  La inoperancia del Español y algunas entradas poco amistosas quizá influyó en el marasmo en que los jugadores madridistas permanecieron hasta mediada la segunda parte en que se animaron a decantar el encuentro, cosa que hicieron en el momento apropiado. De forma que tras el segundo gol el equipo periquito bajó la intensidad con la que se había empleado a lo largo del partido.
   Destacar si acaso a Carvajal y Lucas Vázquez por la sociedad que forman ambos y que les permite atacar y defender los dos indistintamente. Magnífica la asistencia de Lucas en el gol de Benzema al primer palo y otra que anotamos en al segundo, que no llegó a cuajar porque Diego López realizó una intervención extraordinaria a voleón del propio Benzema. Ojalá tuviéramos una sociedad parecida en el otro lateral... un imposible, dados los mimbres con los que contamos en el mismo.
  Poco más que contar. Lamentamos la suplencia de Morata porque le da otro ritmo y movilidad al ataque. El gol de James ratifica que está más en forma y que merece la confianza del entrenador. Dicho esto, hay que exigir a todos (titulares y suplentes) que estén preparados para trabajar con mucho más ímpetu y energía de lo que lo hicieron el domingo. Todos han de pensar que a este ritmo de encuentros (el miércoles estamos en otra jornada) tendrán oportunidades de demostrar el fútbol que atesoran.
  El Villarreal es una buena piedra de toque para saber cómo estamos, pues no en vano están  arriba como en años anteriores. Veremos.

jueves, 15 de septiembre de 2016

James, Morata y Lucas merecen más. R. Madrid 2 - Sporting de Lisboa 1

   El partido contra el Celta, la primera parte ante el Osasuna nos lo venía indicando. A poco que el contrario se organiza y presiona, el Madrid sufre demasiado porque no solo se atasca, sino que recibe demasiadas llegadas que no terminan en gol por la falta de puntería del contrario o por pura mala suerte para ellos.
    En estas se presentó un equipo portugués que lidera la liga habiendo ganado todos sus partidos; muy bien plantado en el terreno de juego; flexible  no solo en la forma en que ataca y se repliega, sino también con el lugar donde achica los espacios al contrario: lo mismo tiraba la línea defensiva casi en su frontal que lo hacía casi en el centro del campo. Siempre con superioridad numérica casi siempre por la velocidad en el despliegue y el repliegue.
    Con un equipo así estaba claro que el Madrid se mostraría inoperante. Nada pudo hacer el centro del campo, nada hacía la cacareada BBC. Y es que cuando arriba no hay movilidad resulta difícil perforar una defensa tan bien organizada.  Y es que cuando arriba no hay movilidad es imposible poder mandar pases en condiciones. Así que Modric y Kroos sometidos a una fuerte presión no podían conectar con los de arriba. 
    En poco tiempo se vio que los laterales no podrían incorporarse al ataque sin perjuicio grave para su defensa; bastante tenían con poder sujetar a su par, especialmente en el caso de Marcelo que habrá tenido pesadillas con Martins. 
    Todo lo cual nos llevó al atasco y al inevitable gol del Sporting que llegó en una jugada que pudo evitarse (véase Ramos), pero que hacía justicia al juego desarrollado por el equipo portugués.
    Como siempre, hasta que no se vieron con el marcador en contra no se produjeron las reacciones de todos: jugadores, entrenador. La lesión de Bale dio pie a realizar los cambios que de inmediato revolucionaron el partido. De repente, los que llegaban antes al balón, los que corrían, los que se movían eran los jugadores blancos. Que la remontada llegara en el minuto 94 no deja de ser anecdótico dado que en los últimos minutos el Madrid fue otro equipo.
    Nos preguntamos por eso qué habría pasado si estos tres jugadores hubieran estado en el terreno de juego desde el inicio del mismo. Es evidente que eso nunca se puede saber, pero también lo es que los tres están más en forma que sus homólogos y hoy por hoy dan un mayor equilibrio al equipo.
    Zidane aseguró que sería justo y pondría a los que mejor estuvieran. Pues ahora está bastante claro que James, Morata y Lucas merecen más tiempo. Los que deberían estar entrando un ratito son los Benzema, Bale o Cristiano. Todo ello a pesar de que los cambios le salieran perfecto al francés.
    Por cierto, la clasificación en el grupo no va a estar nada fácil. Así que más vale que se pongan todos las pilas, no siempre el 93 será el número de la suerte. Veremos

lunes, 29 de agosto de 2016

Demasiadas dificultades. R. Madrid 2 - Celta de Vigo 1

   No estuvo cómodo el equipo casi en ningún momento a lo largo del partido, prueba de ello son las escasas subidas decididas de los dos laterales. En realidad no comenzó a jugar hasta que Modric pudo empezar a desarrollar su juego. Si bien es verdad que tuvo que zafarse previamente de la presión del centro del campo vigués, en ocasiones de dos hombres a la vez. La calidad del croata terminó por imponerse a pesar de que aún dista mucho de la buena forma.
   Por momentos, el Celta le arrebataba la pelota y venían los sufrimientos defensivos en forma de despistes en el marcaje, en el seguimiento del jugador contrario, en importantes huecos en la zona de tres cuartos del ataque gallego. Esperábamos un avance en la presión adelantada, aprovechando la presencia de jugadores como Morata o Asensio y ante la ausencia de nombres privilegiados en estas tareas. Pero lo esbozado en la Supercopa esta vez no se practicó en casi ningún momento. No existió esa presión para robar hasta el final del partido y fruto de ella vino el primer gol de Morata (aunque fuera más fallo del portero) y el segundo de Kroos, precedido de una pérdida y robo inmediato de balón de James. 
   Con todo, probablemente hace falta que cada uno suba un puntito más su estado de forma para no pasar tantos apuros, sobre todo en un partido que se juega en casa. 
   Hay un par de aspectos que conviene analizar. Por un lado, la tan traída y llevada justicia con que Zidane dice que se conducirá; y por otro, el asunto de las altas y bajas. 
  Aunque el entrenador se ha ganado el beneficio de la duda, el hecho de que en este partido alineara y mantuviera durante todo el partido a Bale despierta ciertas dudas acerca de la aplicación de la justicia. Primero porque se le vio falto de forma, y después porque volvió a mostrarse poco generoso en su esfuerzo y concentración. Tanto Kovacic como Lucas o James  están en mejor disposición. En definitiva, que suena a que han de jugar las "vacas sagradas" sí o sí como siempre.
   En el terreno de las incorporaciones, sin pretender menospreciar las de canteranos como Asensio y Morata, que son dos excelentes "fichajes"; cuesta trabajo pensar que no haya ningún lateral izquierdo mejor que Coentrao para tener una alternativa a Marcelo. Porque con las carencias suyas y los despistes que viene cometiendo Ramos en cada partido, va a resultar muy difícil aguantar defensivamente ante equipos más potentes en ataque. Por otro lado, a pesar de que puede ser un problema en el banquillo, creemos que sería un acierto retener a James, en espera de que muestre la cara que viene mostrando en esta temporada. Calidad tiene de sobra, la temporada es muy larga y las circunstancias suelen ser muy caprichosas. No hay más que ver a Morata que lleva tres partidos siendo titular. Por cierto, con un gran juego algo falto de suerte de cara al gol.
Demasiadas dificultades para una alineación que debería tener la ventaja de que no ha variado apenas y por tanto con muchos automatismos que les faltan a los equipos por hacer. Aún así, no está mal para un equipo al que le faltan cuatro titulares de la temporada pasada: Navas, Pepe, Cristiano y Benzema.