martes, 8 de abril de 2014

La hora del fondo de armario. Dormund 2 - R. Madrid 0

   No me gusta escribir en caliente porque la visión del análisis siempre requiere algo de reposo, algo de distancia, pero en el partido de hoy se han plasmado tantos elementos que hemos venido anunciando a lo largo de los meses de esta temporada que no me resisto a ello. 
   Parece que este equipo ha entrado en fase de agotamiento. Incapaz de hacer dos partidos consecutivos con las energías y concentración que requiere este final de temporada. 
   Es verdad que este final es agotador, pero también lo es que hemos dicho en otras entradas, que llegar estas alturas con tan pocos jugadores en "uso" no podía ser bueno. La suerte, o no sé qué elemento hizo que hoy uno de esos jugadores que este entrenador ha relegado a la suplencia más absoluta (Casemiro) le haya sacado las castañas del fuego al equipo y al entrenador: paradojas de este juego.
   Ya nos preguntábamos después  del partido de ida (ver entrada de fecha 3 de abril "¿renta suficiente?") si era renta suficiente el tres cero. Del análisis aquel casi se cumplieron todos los extremos. Pero con lo que no contábamos era con la falta de iniciativa, la abdicación de algunos jugadores y la incapacidad de este entrenador para leer el partido y los jugadores que no necesita para el mismo una vez comenzado éste.
   Hoy no sólo fallaron algunos jugadores que no atraviesan un buen estado de forma (Xabi, Modric, Illarra), no sólo se cometieron errores importantes que costaron sendos goles (Pepe e Illarramendi), también se equivocó el entrenador de salida (alineando a Di María, por la debilidad física que atraviesa), o con el balón en juego (no sustituyendo a Benzema o Di María mucho antes). 
  La imagen del equipo ha sido frustrante y poco esperanzadora de cara al exigente final de temporada. La fragilidad defensiva sigue siendo un elemento desconcertante. Cuando no es uno de los centrales, es el otro el que comete errores de bulto, y en ocasiones los dos a la vez. El centro de campo no estuvo y en todo momento se vieron incapaces de soltarse la presión del equipo alemán, que sometió al Madrid a una suerte de ducha fría; dejándoles tocar en la defensa, sin prisas y presionando  a los centrocampistas que se veían sorprendidos. 
   Los alemanes dieron una lección de cómo se debe hacer la presión. En este caso a partir de tres cuartos del campo. Dejar tocar con confianza al contrario, y buscar el robo todos a la vez en un momento determinado cada uno sobre su par. Ningún secreto. Pertenece al ABC del fútbol, pero cuando de un centro de campo con cuatro jugadores no se puede salvar a ninguno, resulta imposible zafarse de esa presión. No se entiende que jugadores como Alonso o Ramos, que saben jugar en largo, se empeñen una y otra vez en tocar en corto, favoreciendo la presión del contrario.
    En fin, un partido del que esperamos que el entrenador tome nota para rectificar. Sobre todo en lo que respecta al uso y abuso de los jugadores en lo que resta  de temporada. Ha llegado la hora de los jugadores de banquillo, que tanto hemos reclamado. Esperamos que no sea tarde. 
    
   
   

lunes, 7 de abril de 2014

¿Demasiado tarde? R.Sociedad o - R.Madrid 4

    Un nuevo partido contra un rival de entidad, que no hace tanto casi deja al Barça en la cuneta en la Copa, y que contra el Real Madrid apenas si existió. 
    Ayer además era un nuevo partido sin Cristiano en el que se termina goleando, y sin Di María que suponía una merma importante en el centro del campo.
    El primer dato me deja un poco perplejo, pues no hace mucho sostuvimos que el equipo tenía dificultades para ganar a los rivales de entidad. Pero esta es una verdad a medias, pues también se dominó y goleó al Atlético en Copa. Entonces pensamos que el Atlético tal vez empezaba el tan cacareado y esperado declive del equipo colchonero. A tenor de los resultados posteriores no parece que eso esté siendo así. Por tanto, este dato induce a pensar que este Real Madrid es un tanto irregular tal vez por la motivación con que afronta los encuentros. Algo de eso debió ocurrirles contra el Sevilla, ya que no es normal que Reyes corriera y peleara más que cualquiera de los jugadores blancos.  
    El segundo dato, es decir, las ausencias de Cristiano y Di María, es una magnífica noticia, ya que supone el destierro de la Ronaldodependencia que venía arrastrando en temporadas pasadas el equipo. Sin el portugués, el galés brilló más, estuvo más activo y vino a demostrar que se encuentra, como ya dijimos hace un par de semanas, cada vez en mejor forma.
    ¿Tuvo un mal día la Real o fue el Madrid el que le hizo tener ese mal día? Parece más bien lo segundo, pero lo cierto es que los madridistas desplegaron un excelente juego a ratos. La colocación de cuatro centrocampistas es buena idea; aunque Isco no se acercó al del anterior partido, el  poder defensivo aumenta, el robo llega con más facilidad, y el poder atacante no se ve mermado; porque tres delanteros con corte parecido no garantizan un mayor potencial; alguien debe servirle balones. Además la superpoblación delantera facilita la fijación de las defensas contrarias que se muestran más incómodas cuando hay huecos del terreno libres donde pueden operar jugadores tan potentes como cualquiera de los tres delanteros. Ya sabemos que esta idea no será la de Ancelotti cuando los tres estén disponibles, pero es una posibilidad que ayer se reveló eficaz. 
     Hemos de destacar de nuevo el partido de Pepe, por su concentración, anticipación y despliegue físico. El de Bale por su enorme potencia cuando arranca con el balón controlado en la línea de tres cuartos, y la facilidad con que arma disparos imparables. El juego de asociación y desmarque de Benzema. Y el premio de Morata que de nuevo dispuso incomprensiblemente de tan solo siete minutos en los que aprovechó para demostrar que está preparado.
     Con todo, la clave estuvo en una mayor implicación de los jugadores del centro del campo.
    Y ahora nos acordamos de Sevilla, y de la actitud en aquel partido. Ahora nos preguntamos si no será demasiado tarde para poder optar a llevarse el campeonato de Liga. Visto el calendario puedes pensar que es el Madrid el que lo tiene más fácil. Pero hay un par de aspectos que no invitan al optimismo: El primero, es que tienen que fallar los dos que están por delante, y el Atlético por partida doble. Y el segundo, es que el miércoles uno de ellos quedará con toda seguridad libre para este campeonato, mientras que el Madrid puede que tenga que seguir afrontando las tres competiciones. Ya sabemos que esto pasa factura. El que caiga el miércoles será el favorito para ganar esta Liga. 
     Apasionante, en todo caso.
    

jueves, 3 de abril de 2014

¿Renta suficiente? R. Madrid 3 - Dormund 0

   Unos veinte minutos iniciales primorosos fueron suficientes para dejar al equipo en clara ventaja sobre un rival, el Dormud, francamente diezmado por las circunstancias, por más que su entrenador nos dijera que están tan bien como en la pasada edición.
   Sin embargo, la satisfacción no es completa. Tal como nos preguntamos en este titular, no sabemos si esta importante renta bastará para el partido de vuelta. Y las dudas nos asaltan al mirar el comportamiento del equipo en la segunda parte, especialmente a partir del minuto quince de la misma. 
  Tuvo el equipo oportunidades de rematar definitivamente la eliminatoria como hizo con el Schalke 04, pero se desaprovecharon por diversas razones que ahora analizaremos, y apareció la fragilidad defensiva de un modo alarmante en los minutos centrales de la segunda mitad. En ellos, de no haber sido por Pepe y la fortuna, el resultado habría quedado mucho más en el aire.
  Todos pensamos que era necesario realizar cambios, pero cuando el entrenador se dispuso a introducir dos centrocampistas que tendrían que haberle dado más consistencia al sistema defensivo, la seguridad brilló por su ausencia. Y es que cuando los jugadores no quieren poner toda la intensidad necesaria en su juego cualquier equipo puede crearte problemas. No podemos cargar las tintas sobre Casemiro, pero sí algo más sobre un jugador como Illarramendi que de una u otra manera está disponiendo de minutos como para haberse acoplado y darle la necesaria seguridad en la zaga al equipo.
   Pero tampoco podemos responsabilizar a dos jugadores noveles de lo que pudo haber sido un desastre. Jugadores como Modric que se pasó casi todo el partido sesteando, sin movilidad, pero que luego empezó a ponerle ganas al finalizar el partido cuando el entrenador le liberó de tareas defensivas, o las alegres galopadas de Sergio Ramos que no conducen más que a crear desbarajuste defensivo; por no hablar de la aparición del egoísmo entre los delanteros que impidieron un resultado más abultado, especialmente por parte de Bale que parece haber estado esperando a estar un poco más en condiciones para empezar a reivindicarse y pedir protagonismo exclusivista. Mal síntoma para hacer equipo que sus jugadores jueguen a hurtarse la pelota en vez de asociarse como regla primordial, tal como hace Benzema.
   Tampoco es una buena política la seguida por Cristiano, de querer jugar todos los minutos. El equipo se juega todo  en muy poco tiempo y debe sacrificar la consecución de retos personales en bien del club que es quien le paga. Ayer se pudo haber ahorrado al menos media hora de juego y de riesgos. 
   Desde el minuto uno se pudo ver la actitud de algunos jugadores con peso en este equipo, me estoy refiriendo a Xabi Alonso, que en los dos partidos claves de la Liga estuvo desaparecido. Sus ganas, su concentración unidas a las de Pepe e Isco posibilitaron este gran resultado que esperamos sea suficiente, pues los alemanes recuperan algunos jugadores para la vuelta que quizá no perdonen tanto en ataque. 
   No tardaremos en saber qué ocurrirá; este final de temporada es vertiginoso.